A orillas del Río Manzanares, en plena capital sucrense, está el Museo Gran Mariscal de Ayacucho, una de las referencias históricas de Cumaná pues sus salones resguardan bienes personales y familiares del prócer nuestroamericano Antonio José de Sucre constituidos en valiosas reseñas de la exitosa lucha por la independencia del imperio español.
Si bien el museo fue creado en 1974, en conmemoración al sesquicentenario de la Batalla de Ayacucho, la edificación que le alberga data de 1945. Es una hermosa casa de dos niveles con estilo neocolonial, donde las diferentes áreas se agrupan alrededor de un patio central con corredores.
Este museo, que tiene como vecinos al Parque Ayacucho y la Biblioteca Antonio José de Sucre, también es referencia cultural, pues contiene una exposición permanente de más de 100 obras donadas por diferentes artistas venezolanos y es usado tanto para la promoción como la difusión de las artes visuales mediante exposiciones itinerantes.
Directa conexión con la historia emancipadora
La edificación posee dos accesos paralelos: uno por la avenida Humboldt, con la que tiene un ligero desnivel, y el otro que da hacia el río Manzanares. A un lado del hall principal se encuentra la escalera que lleva a la segunda planta, además de espacios paralelos uno de otros.
Un busto del héroe cumanés recibe a las y los visitantes
También confeccionada en bronce, se aprecia la campana de la iglesia la Ermita de la Virgen del Carmen, donde fue bautizado Sucre. Fue la primera iglesia de la ciudad de Cumaná, pero quedó destruida por un terremoto.
Las paredes de los pasillos muestran documentos históricos, como cartas de Sucre. También se aprecia una ofrenda en tela bordada con hilos de oro y plata, realizada en 1890. Otros atractivos de la planta baja son la Colección de Piedra Tallada de Adulgia Sánchez, y la muestra fotográfica “La Cumaná de ayer”.
Carabobo, Pichincha, Ayacucho y Berruecos en el Salón Sucre
Objetos vinculados a la imagen del mariscal Sucre también forman parte de este estante, entre ellos: un kepy militar, un mosquete del siglo XVIII, una bayoneta, la primera charretera; una colección de monedas y billetes en su honor, la medalla de La Victoria y otras medallas de bronce con la efigie del prócer venezolano.
Objetos pertenecientes a la familia de Sucre pueden apreciarse en otra vitrina. Destacan piezas de porcelana y plata propiedad de la familia y joyas de su esposa. También se aprecia en una de las paredes de este salón, una pintura de su padre: Felipe Sucre y Urbaneja.
La gloria en el Salón Ayacucho
Otras reliquias que se pueden apreciar son el libro original que contiene el Acta de Fe de Bautismo de Sucre, el 20 de febrero de 1795 y el Testamento original de su padre, don Vicente Sucre y Urbaneja, de fecha 23 de julio de 1761; además de un cristo que, se afirma, colgaba en la cabecera de su cama y una réplica de la espada del Libertador.
Entre los cuadros, destacan dos pinturas que representan el auge y caída del Abel de América, como lo llamara Simón Bolívar al conocer su muerte: una es sobre la Batalla de Ayacucho y la otra simboliza su asesinato en las montañas colombianas de Berruecos.
Promoción y difusión de las artes visuales
También destaca que la sala Mariana Carcelén y Larrea de Sucre, esposa del Hijo Ilustre de Cumaná, contiene una exposición permanente de más de un centenar de obras donadas por diferentes artistas venezolanos, como el pintor anzoatiguense Giotto Dante, el artista sucrense Efraín Lara y la caraqueña Adulgia Sánchez.
La visión del Gran Mariscal de Ayacucho está presente en el Museo de historia más representativo del oriente del país, cumpliendo el propósito de difundir el contenido histórico del patrimonio cultural sucrense en un ambiente de excelencia, responsabilidad y ética profesional.
Con información de Turismo de Sucre 1, Turismo de Sucre 2 y El Aragueño
Fotos cortesía de Historia de Venezuela Visual, Peakd (@ramisey), Peakd (@virgilio07) y MippCi
No te pierdas
> Sucre venció en Pichincha con una aguerrida fuerza multinacional