El pelao guayanés es un plato emblemático de la región de Guayana, especialmente de El Callao, estado Bolívar, en el sur de Venezuela. Su historia está profundamente ligada a los movimientos migratorios del siglo XIX, cuando obreros antillanos, principalmente trinitarios, llegaron atraídos por el auge de la explotación del oro en la zona.
Estos inmigrantes que trajeron sus costumbres y recetas, entre ellas la del “pelau trinitario”, plato nacional de Trinidad, que luego se fusionó con la gastronomía local y evolucionó hasta convertirse en el pelao guayanés que hoy conocemos.
El Callao, estado Bolívar.
La receta original se preparaba con gallina, aunque con el tiempo se popularizó el uso del pollo por su accesibilidad y rapidez de cocción. Según la tradición oral guayanesa el plato era más sabroso si la gallina era “robada” en una noche de luna menguante, una creencia que continúa siendo parte del imaginario de los guayaneses.
A pesar de los cambios que trajo la modernidad, ha permanecido vigente durante más de 150 años en la gastronomía regional, manteniéndose como un símbolo del mestizaje y herencia cultural de la región.
Influencias y evolución de nuestro “pelau”
Claro ejemplo de la fusión cultural que caracteriza a la cocina venezolana, el suculento platillo es el resultado de la influencia de la cocina trinitaria y del tradicional arroz con pollo venezolano, de probable de ascendencia española por su similitud con la paella.
La historia del Pelao Guayanés inicia a mediados del siglo XIX, cuando la fiebre del oro en El Callao atrajo al país numerosos inmigrantes antillanos, principalmente de Trinidad y Tobago, quienes trajeron consigo la “pelau trinitario” combina arroz, pollo o carne y especias, el curry entre ellas.
Una receta que se enriqueció al adoptar los ingredientes locales y las técnicas de cocina venezolanas resultantes de nuestra diversidad cultural, transformándose en un plato con identidad propia y sabores únicos.
Al principio el Pelao Guayanés fue un plato de resistencia, consumido por mineros y viajeros durante largas jornadas laborales, pues su preparación permitía alimentar a muchas personas de manera sustanciosa y reconfortante. Con el tiempo se consolidó como un símbolo de la hospitalidad y la abundancia, preparado para dar la bienvenida a familiares y amigos.
Preparación tradicional del Pelao Guayanés
Aunque existen variantes familiares y regionales, los ingredientes esenciales son: gallina (o pollo), despresada y limpia; arroz, papelón (panela) rallado, pimentón rojo, cebolla, ají dulce, cebollín, tomate, alcaparras, aceitunas, comino, ajo, caldo de ave, sal y pimienta al gusto.
Iniciamos caramelizando, en un caldero grande, el papelón en aceite para dorar la gallina, tras lo cual se hace un sofrito con los vegetales. Luego de finalizar ambos pasos se añade agua o caldo de ave, sal, pimienta y comino, cocinando a fuego lento hasta que la carne esté tierna.
Posteriormente, se agrega el arroz y, casi al final, las alcaparras y aceitunas, removiendo ocasionalmente para evitar que se pegue. El resultado es un arroz caldoso, lleno de aromas y sabores intensos, que tradicionalmente se sirve caliente y acompañado de ensalada verde.
Algunas versiones modernas incorporan cerveza o vino blanco en el caldo, e incluso quinchonchos frescos, aportando matices adicionales al sabor final.
Más que un plato típico de la gastronomía regional, el pelao guayanés es, desde los mineros de El Callao hasta las mesas modernas, un emblema de la riqueza cultural del sur de Venezuela.
Con información de Soy Puerto Ordaz, El Estímulo, Venezuela Tuya, Yo soy puro cilantro, Chef Ángel Lozano (Entre fogones) y Recetas gratis
No te pierdas
> Palo a pique, típico y suculento plato de la cocina llanera
> El reconfortante y tradicional mondongo venezolano
> Las mandocas: sabor, tradición e identidad zuliana en un bocado único