Sangre Caribe, historia y modernidad se encuentran en Los Teques

Enclavada en la Cordillera de la Costa y a orillas del río San Pedro, Los Teques es una ciudad en la que historia, patrimonio, desarrollo y un agradable clima se unen. Capital del estado Miranda desde 1927, esta urbe está marcada por la sangre de la aguerrida etnia Caribe, el verdor y frescura de sus montañas y la calidez de sus tradiciones como el sabor de su inigualable tequeño, una de las delicias culinarias más famosas de Venezuela.

Convertida hoy en día en parte de la Gran Caracas, la ciudad mantiene un encanto propio que oscila entre la modernidad de su sistema de transporte, el valor de su historia y su legado patrimonial.

Los Teques

Desde 1927 Los Teques es la capital del estado Miranda y también del municipio Guaicaipuro, además de cabecera de la parroquia homónima. En las últimas décadas se ha convertido además en una ciudad dormitorio de Caracas. Hoy en día, la ciudad sigue creciendo, enfrentando los desafíos del urbanismo y la proximidad a la capital, pero manteniendo su esencia como un centro de actividades económicas y un lugar con significado histórico para el país.

Su centro histórico se organiza en dos partes: el núcleo antiguo, llamado El Pueblo, y su expansión hacia el Llano de Miquilén. Se caracteriza por un área reducida de valor histórico, artístico y cultural que concentra el núcleo fundacional con la plaza Bolívar, la Catedral San Felipe Neri, la casa del gobernador, la alcaldía y algunas viviendas de carácter tradicional, combinadas con inmuebles contemporáneos en su mayoría, como el edificio del Ateneo. El tejido urbano es de trazado regular, con parcelas largas y estrechas, alturas variables y heterogeneidad cromática en las fachadas.

En la otra zona predominan edificios contemporáneos de viviendas de mayor densidad y altura, con plazas, algunos paseos y bulevares.

Sus vías de comunicación son la Carretera Panamericana con una extensión de 25 kilómetros desde Caracas y la antigua vía de Las Adjuntas, llamada comúnmente como la Carretera Vieja. Además, desde el año 2006 la ciudad cuenta con el sistema Metro Los Teques que se comunica con el Metro de Caracas.

Con sangre Caribe

Los Teques es el nombre de una parcialidad indígena Caribe que dominó la región montañosa conocida actualmente como Altos Mirandinos. Se remonta a los pueblos originarios Caribes Aractoeques, cuyo líder más notorio fue el indómito guerrero Guaicaipuro, quien lideró la resistencia contra la conquista española en la región central-norte de Venezuela.

La voz ‘teque’, abreviatura del nombre de la tribu, parece ser onomatopéyica (teque-teque), y su origen se relaciona con una forma de comunicación de los pueblos originarios de la zona; o bien puede provenir del sonido que emitían al caminar los collares y colgantes que usaban los indígenas como adorno.

Cronistas refieren que estas tierras fueron de indígenas y encomenderos y luego pasaron a ser patrimonio de una poderosa familia caraqueña, quedando abandonadas por muchos años. En la soledad de su paisaje solo había dispersos hatos de ganado, escasos cultivos y una que otra presencia humana refieren las historias.

Historia y desarrollo

Los Teques nació como una modesta aldea a orillas del cristalino río San Pedro, surcado por quebradas y manantiales, con pequeños hatos de ganado, sembradíos de caña de azúcar, café, yuca y hortalizas, calles arenosas, noches de brumas, casas de barro y tejas, y gente que se desplazaba a sitios distantes en bestias de carga.

El auge de este centro poblado comienza en el siglo XVIII, el gran siglo del cultivo del cacao, de la caña de azúcar, del tabaco y del café en Venezuela.

El 21 de octubre de 1777 es elevada a parroquia eclesiástica con el nombre de San Felipe Neri de Los Teques por el obispo Mariano Martí, luego de una visita pastoral que realizara por la zona en la que constató la necesidad de dotar al sector de una iglesia parroquial.

A pesar de que el explorador Alejandro de Humboldt la describiría como un “pueblucho miserable” en 1800, la localidad siguió creciendo, impulsada inicialmente por el cultivo de productos como el café, la caña de azúcar, el cacao y el tabaco.

El 17 de marzo de 1853, el congreso de la República ordena la creación del Concejo Municipal del Cantón Guaicaipuro, iniciando el régimen municipal. No fue sino hasta el 13 de febrero de 1927 que Los Teques fue designada formalmente como la capital del estado Miranda, cargo que antes ostentaron Petare y Ocumare del Tuy.

Ciudad de clima ideal

Debido a sus temperaturas frescas y agradables Los Teques llegó a ser conocida como “la ciudad del clima ideal”. Rodeada de montañas que regulan su ambiente, la temperatura promedio oscila entre los 18 y 25 grados centígrados durante gran parte del año. Debido a esto, antiguamente era una zona preferida para temperar y para la recuperación de enfermos con afecciones respiratorias.

Existen dos estaciones marcadas: la seca (diciembre a marzo), con las temperaturas más suaves, entre 10 °C y 23 °C; y la lluviosa (abril a noviembre), cuyo comienzo se ve marcado por altas temperaturas de hasta 29°C con noches húmedas y tiempo inestable. En las zonas más alejadas del centro de la ciudad y más despobladas el clima es más benigno.

El principal río de Los Teques se llama San Pedro, limpio y frío en sus cabeceras se ubica dentro del Parque Macarao.

La geografía donde está enclavado este centro poblado está caracterizada por la complejidad de plegamientos en los estratos del amplio sector montañoso los cuales también fueron sometidos a fallas.

Riqueza natural

La riqueza natural que caracteriza al entorno de Los Teques se manifiesta en sus espacios recreacionales y parques. Destaca entre éstos el Parque Nacional Macarao, destino imperdible para los amantes de la naturaleza, con una exuberante vegetación y biodiversidad que ofrece un respiro del bullicio urbano.

Otro espacio emblemático es el parque recreacional El Encanto, famoso en el pasado por ser el destino de un ramal del Gran Ferrocarril de Venezuela. A él se llegaba sólo por un tren antiguo de vapor o gasoil que salía de la estación El Cabotaje. Cuenta con 8 kilómetros de vías férreas y una gran cantidad de túneles y puentes.

El Parque Knopp fue el primer jardín botánico del país, dirigido por el ingeniero alemán Gustavo Knoop, director del Gran Ferrocarril de Venezuela, y Marcos Pablo Minghetti. Fue desarrollado como un bosque a partir del año 1894, cubría 12 hectáreas, penetradas por 7 kilómetros de caminos demarcados por hileras de palmas u otras especies hasta 1922. En marzo de 1923 Henri Pittier propone fundarlo oficialmente con el nombre de Parque Knoop, en honor a su creador. Popularmente es conocido como parque de Los Coquitos por albergar inicialmente más de 1.500 árboles con un fruto llamado así. Se encuentra ubicado a los lados de la quebrada de Camatagua, entre Los Teques y el Llano de Miquilén. A principios del siglo XX fue un atractivo turístico, al cual acudían personas de Caracas y del estado Miranda como la escritora Teresa de la Parra, quien lo utilizó como medio curativo y recreativo en su padecimiento de tuberculosis.

Tradición y patrimonio

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En Los Teques se pueden encontrar huellas del pasado como los vestigios del Gran Ferrocarril de Venezuela que unió la ciudad con Valencia y Caracas, testimonio de la modernidad que irrumpió a finales del siglo XIX. Se suman edificaciones que datan de finales del siglo XVI y principios del siglo XX, así como contemporáneas. Entre ellas están La Casa del pintor Arturo Michelena; el Colegio Universitario y el Liceo San José; el Intevep (Instituto de Investigaciones Petroleras de Venezuela); La universidad Experimental de las Fuerzas Armadas (Unefa); La Escuela de Guardias Nacionales de Venezuela, ubicada en las montañas de Ramo Verde, así como también el Liceo Militar.

En esta urbe se encuentran otros espacios destacados como el Monumento del Cacique Guaicaipuro; Villa Teola; el Paseo Lamas; la iglesia Parroquial de San Diego; Pozo de Rosas; el Acuario Agustín Codazzi; la iglesia del Carmen y la de San juan Bautista; la Plaza Miranda y el Museo Memela Trujillo o Casa de las Carretas, vestigio arquitectónico de la época colonial.

Por otra parte, esta ciudad ostenta con orgullo ser la cuna del tequeño, delicioso pasapalo de masa de harina de trigo rellena de queso blanco que ha trascendido fronteras. Asimismo, en la zona destaca el joropo como forma musical propia, en especial el joropo mirandino.

 

Con información de Radio Otilca, Alcaldía de Guaicaipuro, Ecured y Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004-2008, Municipio Guaicaipuro, estado Miranda. Instituto del Patrimonio Cultural, Caracas, 2008.

 


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