Cada año unas 489.000 personas en el mundo pierden la vida debido al calor extremo indica un estudio reciente publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El informe del Observatorio climático The Lancet concluyó además que en América Latina los decesos por olas de altas temperaturas se incrementaron en más de un 100% en los últimos años. En concreto, el informe América Latina 2023 de The Lancet Countdown sobre salud y cambio climático reveló que el promedio anual de muertes relacionadas con elevadas temperaturas en la región aumentó más del 100% al comparar los periodos entre 2000-2009 y 2013-2022.
Al respecto, señaló que los países con el mayor aumento relativo son Ecuador con 339%, El Salvador con 230%, Honduras con 204% y Guatemala con 202%, mientras las cifras de aumento más bajas corresponden a México, Argentina y Uruguay. A pesar de las fluctuaciones, se observa una clara y sostenida tendencia ascendente en la región.
Pero es necesario considerar que se trata de un fenómeno global y la OMS ha advertido que el número de víctimas por calor extremo se disparará en los próximos años debido al cambio climático, responsable del aumento de olas de calor en el continente europeo en las últimas décadas.
Calor amenaza la salud humana
El estrés por calor es la principal causa de muerte relacionada con el clima y puede exacerbar enfermedades subyacentes, como enfermedades cardiovasculares, diabetes, angustia psicológica, asma y las altas temperaturas. Adicionalmente, también pueden aumentar el riesgo de accidentes y enfermedades infecciosas.
Ante este desolador panorama es importante tener en cuenta que casi todos los resultados adversos para la salud causados por temperaturas extremadamente altas se pueden prevenir con intervenciones específicas e informadas, así como con medidas consensuadas para paliar los efectos y las causas de este fenómeno.
Llamado urgente de la ONU
En respuesta al rápido aumento de la escalada, la intensidad, la frecuencia y la duración de olas de calor, el Secretario General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres, instó el pasado mes de julio a realizar un esfuerzo urgente y concertado con el fin de mejorar la cooperación internacional para hacer frente a esta situación.
En este sentido, propone trabajar en cuatro áreas críticas: velar por los más vulnerables, proteger a los trabajadores, estimular la resiliencia de las economías y las sociedades mediante el uso de datos y la ciencia, y limitar el aumento de la temperatura a 1,5 °C mediante la eliminación progresiva de los combustibles fósiles y una mayor inversión en energías renovables.
Medidas para reforzar la lucha mundial contra el calor extremo
En este sentido, la organización internacional ha señalado que, a medida que el planeta se calienta la tecnología y las prácticas de refrigeración sostenibles pueden satisfacer la creciente demanda en los mercados emergentes y ayudar a hacer frente a la crisis climática mediante la disminución de las emisiones que provocan el calentamiento global.
Calor extremo en datos
En el año 2021 ancianos y niños menores de 1 año se enfrentaron a 3.700 millones más de días de olas de calor potencialmente mortales que anualmente en el período 1986-2005.
De acuerdo a datos de la ONU, el estrés por calor reducirá el total de horas de trabajo en todo el mundo en un 2,2 % y el PIB mundial en 2.400 millones de dólares en 2030, una pérdida de productividad equivalente a 80 millones de puestos de trabajo.
En tanto, la OMS ha señalado que Europa representa 36% de las víctimas anuales, más de 176 mil muertes, especialmente por la mayor proporción de adultos mayores, especialmente vulnerables al calor extremo. Al respecto, la OMS alertó que también Europa es la región que se está calentando más rápido, a una velocidad aproximada del doble del promedio global.
Recomendaciones para prevenir golpes de calor
Durante estos lapsos aumentan los riegos y las posibilidades de que las personas resulten seriamente afectadas e incluso se expongan a perder la vida, ante lo que se recomienda seguir una serie de recomendaciones, entre ellas:
- Ingerir líquidos con frecuencia, con preferencia agua.
- Preferir espacios frescos y ventilados.
- Circular por la sombra, evitando la incidencia directa de los rayos solares.
- Evitar salir en horas de mayor calor: entre las 10 de la mañana y las 5 de la tarde.
- Usar protección al estar bajo el sol tales como sombrero, anteojos oscuros y protector solar.
- Consumir frutas y vegetales y evitar comidas con mayor contenido graso.
- Refrescar con frecuencia las zonas en las que se concentra el calor como el cuello, axilas y la ingle.
Con información de ONU, Clima Health, Organización Mundial de la Salud, Euronews y Diario Democracia
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