El corroncho es un pez de agua dulce muy común en Venezuela y además clave para mantener limpios los ríos, debido a que es un purificador acuático pues, al alimentarse de algas y de la materia orgánica que se pega a las piedras contribuyen a conservar el equilibrio ecológico.
De pequeñas dimensiones, se suele encontrar pegados a las piedras de los ríos con las ventosas que tiene en su boca, las cuales usa para comer y para evitar ser arrastrado por la corriente.
Aunque existen varias especies de corronchos en el país, su situación en general causa preocupación al estar amenazados por varios factores, siendo los principales la deforestación, la contaminación y la sobrepesca. Entre las que enfrentan los mayores riesgos de desaparecer están las especies endémicas del país: corroncho del río Guaire, y el del lago de Valencia o del río Tuy.
Este pez tan conocido y popular forma parte además del lenguaje coloquial del venezolano que lo usa como sinónimo de estar adherido o demasiado cerca de algo o alguien, por lo que resulta común escuchar expresiones como “estás pegado como un corroncho”.
Muchas variedades muchos nombres
El Diccionario de la Real Academia Española define al corroncho como un “pez de agua dulce del que existen varias especies, de pequeño tamaño, con caparazón duro de color marrón oscuro, escamoso y áspero al tacto, y cuya carne es blanca y comestible”.
Coloquialmente recibe muchos nombres que van desde chupaalgas, pez limpiacristales, pez diablo, pez gato, chupacristales, chupavidrios, cucha, limpia peceras, limpiavidrios, chupapiedras, plecos, vieja del agua, ancistro, cucaracha de los ríos, chenguele y en Venezuela, guaraguara.
Originario de América central y del sur, pertenece al género de peces Chaetostoma, compuesto de las palabras griegas χαιτη (chaite) «pelo» y στόμα (stoma) «boca». Su familia es la Loricariidae, la más numerosa del orden de los Siluriformes o bagres, con 106 géneros y 915 especies endémicas nuestramericanas. Los loricáridos se caracterizan por tener el cuerpo completamente cubierto por escudos o placas y la boca en la región ventral de la cabeza formando una ventosa. Habitan desde ríos de corrientes fuertes y bien oxigenadas, hasta charcas, riachuelos o lagunas.
Son peces de tamaño pequeño a mediano, que miden entre 5 y 15 centímetros de longitud. Tienen el cuerpo cubierto por placas óseas (escamas cicloideas), a excepción del vientre. La boca es grande y forma una ventosa con los labios.
Se distribuye desde Venezuela hasta Argentina, incluyendo la cuenca del Amazonas, el río Orinoco y los sistemas fluviales de la Cordillera de los Andes.
Conservación y medidas
La conservación de los corronchos es importante porque estos peces desempeñan un papel importante en los ecosistemas acuáticos. Son omnívoros y se alimentan de algas, plantas, invertebrados y pequeños peces. Mediante esta función, ayudan a mantener limpios los ríos y lagos al comer algas y otros organismos. También constituyen una fuente de alimento para otros animales, como aves, reptiles y mamíferos.
Lamentablemente, factores como la deforestación, la contaminación y la sobrepesca, e incluso el tráfico de especies con fines ornamentales, amenazan a diferentes especies de la familia del corroncho. En Venezuela varias de las que existen están en riesgo, destacando entre ellas las del Guaire y el Tuy, ambas endémicas, es decir únicas de nuestro país.
Con el fin de mantener las poblaciones de estos peces se hace necesario tomar varias medidas entre ellas: la protección integral de los cuerpos de agua donde se han reportado los peces amenazados; la reducción y control de la contaminación industrial, agrícola y doméstica de los cursos de agua de forma general; la conservación del bosque al margen de quebradas y ríos, y el control de la erosión en los valles, entre otros. También sería importante reglamentar la venta como pez ornamental.
Acerca del corroncho
La guaraguara o corroncho aprovecha el oxígeno atmosférico a través del epitelio estomacal, por lo que es capaz de sobrevivir más de 24 horas fuera del agua.
Como todos los loricáridos, presenta una estrategia de vida caracterizada por una fecundidad relativamente baja, con unos 2.000 ovocitos u óvulos en promedio, ovocitos grandes y presencia de cuido parental, lo que garantiza una alta sobrevivencia de los juveniles.
En algunas especies, los machos elaboran sus nidos en cuevas, huecos o túneles en las orillas de los cuerpos acuáticos que habitan, que excavan utilizando los odontodes o espinas de las aletas pectorales. Allí la hembra cortejada coloca la masa de ovocitos adhesivos, procediendo el macho a fecundarlos y quedando éste al cuido de los mismos hasta la eclosión.
Corroncho del Tuy
De nombre científico Cordylancistrus nephelion, el corroncho del Tuy, también conocido como corroncho de puntos blancos, Valencia Lake armored catfish, o del lago de Valencia, white spot bulldog pleco y white spot rubbernose, es una especie endémica de Venezuela.
Se le reporta en la faja montañosa meridional de la Cordillera de la Costa. Mide alrededor de 13 centímetros de longitud y se distribuye mayormente en la cuenca del río Tuy.
Como muchas otras, esta especie se enfrenta a la amenaza de la contaminación especialmente de las aguas del río Tuy, que tiene entre sus afluentes el río Guaire.
Debido a estos factores de riesgo, y el desconocimiento de las poblaciones actuales de la especie, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la reporta en peligro crítico.
Se trata de una de las cuatro especies que existen en el mundo del género Cordylancistrus, distribuidas exclusivamente en Venezuela y Colombia.
Corroncho del Guaire
Conocido también como bagre loricárido del río Guaire, petora, Guaire armored catfish, Guaire bulldog pleco, es pequeño, con un máximo de 10 centímetros de largo. Tiene el cuerpo cubierto por placas óseas (más de 24 en serie lateral) a excepción del vientre. Su boca es grande y forma una ventosa con los labios. Presenta ojos muy separados sin protuberancias en el hocico y con espinas en el interopérculo. De coloración oscura con tintes azulados y pequeños puntos blancos, se diferencia de especies similares por una mancha negra que porta en la base de la membrana entre la espina y el primer radio dorsal.
El estado de sus poblaciones es variable. Se reporta extinta en la subcuenca del río Guaire, a excepción de la red de drenaje del Parque Nacional Macarao, por encima de los 1.000 metros de altitud. Se cree desaparecido de la cuenca del lago de Valencia, así como de los ríos Castaño y Tapatapa. No ha sido reportada en las subcuencas costeras de la vertiente Caribe. En cuanto a la cuenca del río Tuy, todavía persisten poblaciones aparentemente viables en varios de sus afluentes en el estado Miranda, cuencas de los ríos Capaya y Guapo.
Las amenazas que enfrenta son similares a las de otras especies tales como destrucción y modificación del hábitat, pesca de subsistencia, devastación o modificación de su hábitat y la contaminación de los cursos de agua. Se consume de forma ocasional en Barlovento durante fiestas y comidas tradicionales o sancochos, y también es explotada a baja escala como pez ornamental.
Corroncho punta de oro
Conocido como Pez gato de oro, Pez gato de puntos negros, Pez gato de escamas plateadas, Pez gato de manchas negras, Pez gato de manchas plateadas, el corroncho Punta de oro, de nombre científico Hypancistrus contradens, es un pez de gran tamaño, que puede alcanzar los 43 centímetros de longitud.
Tiene un cuerpo robusto, con una boca en forma de ventosa que le permite adherirse a las superficies. La piel está cubierta de placas óseas que le proporcionan protección.
Esta especie se encuentra catalogada como Vulnerable en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, lo que significa que hay un alto riesgo de que se extinga.
Las principales amenazas a la que se expone son la pérdida de hábitat y la sobrepesca, por lo que actualmente los esfuerzos de conservación se centran en proteger los espacios naturales que habita y controlar la pesca.
Corroncho watwata
Llamado bagre acorazado o bagre boca de ventosa, el Hypostomus watwata o corroncho watwata es otro pez omnívoro, pero que habita en el fondo de las corrientes de agua.
Se alimenta de una variedad de alimentos como algas, insectos y peces pequeños. Es un pez de tamaño mediano, que normalmente crece entre 20 y 30 centímetros de longitud. Tiene un cuerpo robusto, alargado y comprimido, de color marrón u oliva con manchas oscuras.
Presenta una boca pequeña con una mandíbula inferior saliente. Exhibe además una única aleta dorsal que se divide en dos partes, y una aleta caudal bifurcada.
También habita en la cuenca del río Orinoco, pero, aunque de igual forma se enfrenta a amenazas como la pérdida de hábitat y la contaminación, no se considera una especie amenazada o en peligro de extinción.
Beneficioso y tradicional consumo
Investigaciones desarrolladas en América señalan al corroncho como un alimento de excelente calidad, debido a la textura de su carne blanca y carente de espinas, con un 22,7% de proteína cruda, y además, con altos niveles de ácidos grasos omega-3, que incorporan a partir de las microalgas que ingieren en su dieta. Su consumo contribuye
a bajar los niveles de triglicéridos en la sangre, por lo cual previene enfermedades cardíacas y reduce la hipertensión arterial, que lo convierten en un alimento, solo comparable con algunas especies marinas, como la sardina.
Se ha fomentado además la elaboración de diferentes subproductos como fletes, caviar a partir de sus ovarios maduros, concentrados proteínicos, surimi, así como, ensilados para la preparación de complementos alimenticios para aves, cerdos y rumiantes.
En Venezuela se consume tradicionalmente en la franja costera de Anzoátegui y Sucre, así como en el estado Zulia, donde se le conoce como armadillo, con el cual se prepara el famoso mojito de armadillo, plato tradicional de la cultura zuliana.
En la cuenca amazónica de países como Brasil, Ecuador, Colombia y Perú, existe un consumo apreciable de los bagres loricáridos de los géneros Pterygoplichthys e Hypostomus, donde se les denominan Acari, carachama y cucha, al punto que, en algunas regiones de Brasil, sus poblaciones están amenazadas por la sobrepesca. En nuestro país, es necesario reglamentar sus pesquerías, a través de medidas que incluyan la talla mínima de captura reglamentaria y la temporada de veda durante su pico de reproducción, como una forma de garantizar su sustentabilidad a través del tiempo, e incluso propiciar su cultivo (piscicultura), por tratarse de una especie de hábitos herbívoros-detritívoros, fácil de reproducir en cautiverio y de la cual existen precedentes tecnológicos en el país.
Con información de Especies Amenazadas, SVDB I, SVDB II y SVDV III, INIA Divulga
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