El Gallito de roca colorea el paisaje barinés

Entre las ramas de los bosques húmedos del piedemonte andino puede distinguirse, ocasionalmente, el plumaje encendido del Gallito de roca que colorea el paisaje barinés.

Las llamativas plumas de tonalidades rojo sangre y naranja del macho y su cresta aplanada lo hacen destacar, aún más en época de cortejo cuando demuestran su supremacía con espectaculares danzas, saltos, vuelos y sonidos.

Esta hermosa ave, emblemática del estado Barinas, se origina en las montañas andinas, específicamente en Perú, como lo refleja su nombre científico, Rupícola Peruviana.

Lamentablemente no se puede ver muy seguido en parte por su condición actual pues ha sido declarada en peligro de extinción. Condición que, a su vez, pone en riesgo un ecosistema entero, pues se trata de un ave frugívora, que ayuda a la reproducción de las plantas al distribuir sus semillas.

Habitante de las alturas

 

Perteneciente a la familia contingidae, el Gallito de roca habita en zonas de la cordillera andina, en los bosques montañosos, húmedos y nublados. Se establece en las rocas entre los mil 400 y dos mil 400 metros sobre el nivel del mar.

El Rupicola peruvianus se encuentra distribuido en Suramérica, en el declive oriental de la cordillera andina. Puede encontrarse desde el oeste de Venezuela, pasando por Colombia, Ecuador y Perú, hasta llegar al centro oeste de Bolivia.

Su hábitat es conocido como yungas, parte baja de las ecorregiones del bosque andino, caracterizada por una vegetación de bosque húmedo y denso, rodeada por ríos de montaña con variaciones estaciones en su caudal.

El clima es cálido, con lluvias estacionales que llevan a una temporada de sequía y otra lluviosa. La temperatura media anual está alrededor de los 21° centígrados.

Hogar dulce hogar

 

Los ecosistemas donde habita el Gallito de roca son densos y cerrados, pues prefieren estar cerca de arroyos rodeados de acantilados o de montañas rocosas. Este ambiente húmedo de bosques con neblina, montañas y clima tropical, reúne las condiciones geográficas y ambientales que le proporcionan el lugar ideal para vivir.

Deben tener características como presencia de líquenes y musgos, fuentes de agua, sombra o poca luz y humedad. Estas propiedades garantizan que el nido no se seque, lo que evita que se fragmente cuando la hembra se siente sobre él.

Son las hembras las que construyen los nidos en las cavernas, en parte porque el llamativo plumaje del macho los pondría en riesgo.

Justamente por preferir este tipo de hábitat, viene su nombre, pues se esconden entre las rocas para evitar ser vistos por sus depredadores naturales. Además, permite que la hembra, debido al color oscuro de su plumaje, se mimetice con el entorno rocoso, haciendo más difícil su visibilidad.

Gallito de roca

 

Su nombre fue establecido en 1745 por Barrére, debido a su cresta, aplanada lateralmente como la de un gallo, y a su hábito de anidar en cuevas. Rupicola deriva del latín rupes = roca y peruvianus = que es de Perú. Tiene cuatro subespecies: aequatorialis, peruvianus, sanguinolentus y saturatus.

A este pariente del Gallo de roca guayanés (Rupicola rupicola), cada localidad de la cordillera andina le ha dado su nombre particular, manteniendo la connotación de “gallito”: de las Sierras, Gallo de la Peña Andino, gallito de monte, berreador, chaperón, Gallo de las rocas. En quechua es llamado «Tunqui».

Es un ave mediana de unos 32 centímetros de largo, 220 gramos de peso, con un marcado dimorfismo sexual. Su cresta en forma de disco cubre casi completamente el pico, las patas son amarillas y los ojos color naranja. Las hembras también presentan cresta, pero mucho más reducida y sus ojos son blanco azuloso.

Marcada diferencia

 

Esta especie tiene un marcado dimorfismo sexual, es decir hay una marcada diferencia entre su tamaño y la coloración de las plumas entre machos y hembras.

El macho del Gallito de roca es más vistoso y grande que la hembra. Tiene brillantes plumas con las que colorea el paisaje barinés. Las del cuerpo son escarlata o naranja, las alas y la cola son negras. Las plumas que nacen cerca de la unión del ala con el cuerpo, conocidas como escapularios, son de color gris pálido.

El color de las plumas de las hembras tiene tonos castaño oscuros.

 

 

En la cabeza, tanto el macho como la hembra, tienen una cresta que se despliega desde el pico. Las plumas que la forman se encuentran en dos filas, siempre expandidas y erectas, como un disco semicircular.

Las crías son de color marrón oscuro, con leves diferencias entre polluelos machos y hembras, que se hacen notorias a medida que crecen. Al momento de abandonar el nido, fácilmente pueden distinguirse ambos sexos. Pero para alcanzar el colorido plumaje del adulto que colorea el paisaje barinés, el Gallito de roca debe esperar alrededor de tres años.

Diversa dieta

 

 

El Rupicola peruvianus es una especie frugívora, prefiriendo los frutos con alto contenido proteico. Aunque en sus primeras semanas de vida es alimentado con una gran variedad de insectos.

Se alimenta de frutos silvestres que crecen abundantemente en los bosques húmedos andinos. Su dieta es muy diversa, pues incluye más de 60 especies de plantas.

Entre el 50% y el 80% de los árboles que se encuentran en los bosques nublados producen frutas. Por lo que la diversidad y disponibilidad de estos frutos silvestres, facilitan que el Gallito de roca obtenga su alimento durante todo el año.

Aunque esta especie basa su dieta en frutas, también puede consumir insectos, pequeñas ranas y reptiles.

De cualquier modo, a más disponibilidad de alimentos, mayor será la calidad de vida de esta ave, pues no solamente gana fortaleza física, sino que le otorga más tiempo para realizar otras actividades propias de su especie.

Propagadora de frutas

 

Como la mayor parte de su alimentación se basa en la gran diversidad de frutos silvestres que crecen de forma natural, abundante y en cualquier época del año en los bosques de montaña, la ingesta de nutrientes para mantener la población de gallitos de las rocas, viene proporcionada directamente por la conservación de su hábitat.

Al consumir los frutos, estas aves contribuyen a distribuir sus semillas en terrenos fértiles, lo que garantiza la reproducción de los árboles y el mantenimiento en general del hábitat. Esta acción conforma un ciclo, pues permite a su vez que la especie cuente con un suministro constante de alimentos. De esta forma, el Gallito de roca es responsable del crecimiento y la propagación del 80% de las frutas de estos hábitats.

Vida en comunidad

 

Esta ave que colorea el paisaje barinés, vive en una comunidad en la que está presente la jerarquía. Hay un macho dominante que se adueña de un perímetro circular de territorio, en el cual toma la posición central mientras que es rodeado por los demás.  El primero en aparearse será el macho con mayor jerarquía.

En la especie Rupicola peruvianus existe la poliginia, pues un macho puede aparearse con varias hembras.

Previo a la copulación, el macho del Gallito de roca realiza conductas propias del cortejo en un acto llamado Lek, una formación de carácter social, mediante la cual se establecen jerarquías entre los machos. La intención es atraer a las hembras y demostrar su supremacía ante los otros machos del grupo.

En peligro

 

Lamentablemente el colorido plumaje del gallito de roca lo pone también en riesgo, siendo víctima, como muchas otras aves de Sur América, del tráfico ilegal, al punto que su disminución se debe principalmente a esto.

Adicionalmente, como ocurre con la mayoría de ecosistemas, el hábitat de esta ave se ve amenazado, constantemente, por la acción del hombre.

Factores como el crecimiento acelerado de la población, el uso indiscriminado de los escenarios ambientales y de los recursos naturales, que alteran y modifican el equilibrio del ecosistema y traen como consecuencia la destrucción de su hábitat.

Por estas razones la presencia de esta ave ha ido mermando en buena parte de los hábitats naturales donde suele existir.

Debido a su decrecimiento poblacional el Rupicola peruvianus ha sido ubicado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, dentro de la Lista Roja de animales en peligro de extinción.

El espectáculo del amor

 

Usualmente los machos son difíciles de ver pues viven en colinas muy alejadas o cascadas de gran profundidad, y suelen ser muy ariscos. Sus avistamientos aumentan en el periodo de reproducción o apareamiento, que comienza en octubre.

Atrae a la hembra valiéndose de su colorido plumaje y el lek, llamativa danza que inicia con saltos delicados, produciendo sonidos atrayentes.  Es el preámbulo o fase de conquista, para luego pasar a la fase de copulación, cuando alguno una de las afortunadas espectadoras escoge al que considera el más atractivo bailarín, picoteándolo en el cuello.

Como parte complementaria al baile, los entusiasmados gallitos también emiten sonidos o chillidos de alta frecuencia que pueden ser escuchados a lo lejos. Los machos que no han conseguido pareja, siguen su danza en un proceso que puede durar varios días hasta que logran impresionar alguna hembra.

Al hacer este cortejo, el macho corre el riesgo de ser visto por un depredador que puede atacarlo para comérselo. Después del apareamiento, la hembra se marcha y el macho regresa al lek para continuar danzando, con la esperanza de atraer a otra pareja. La hembra generalmente construye el nido en una zona rocosa cercana al lek donde encontró pareja.

Esta llamativa ave, emblemática del estado Barinas, destaca en el pie de monte andino y especialmente en el Parque Nacional Sierra Nevada, junto a valiosas especies también en riesgo como el Oso Frontino, el Cóndor de los Andes, el ave voladora más grande del mundo, y el venado caramerudo.

El Gallito de roca es un ave no muy conocida que forma parte de lo afirmativo venezolano, y con sus brillantes tonos colorea el paisaje barinés.

 

Con información de Lifeder, Centro de Estudios CervantinosBarinas


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5 comentarios

Daniel abril 15, 2020 - 6:35 pm
Muy bueno ! Sabe sería bueno que en los Llanos hubiera criadores privados de jaguares y especies en peligro de extinción !
JUAN PARRA septiembre 29, 2020 - 1:06 pm
SALUDOS COMPADRE, SON VISTOS EN EL SECTOR EL CELOSO ESPECÍFICAMENTE EN LA MINA DE FELDESPASTO, SE PIDE PERMISO Y SE CAMINA HACIA EL TUNEL QUE DA A LA REPRESA DEL COMPLEJO HIDROELÉCTRICO JOSÉ ANTONIO PAEZ, ES UN AVE MUY HERMOSA Y SE PUEDE APRECIAR A PRIMERAS HORAS DE LA MAÑANA Y A LAS 5 DE LA TARDE
Haiman El Troudi septiembre 30, 2020 - 9:16 pm
Saludos. Muchas gracias por compartir la información. Si, es un ave muy hermosa.
Marlo Salazar agosto 13, 2021 - 10:43 pm
Saludos, mi Nombre Marlo Salazar, formo parte de una organización naciente que trabaja en pro del desarrollo del sector Cacao Barinés que tiene por nombre REPACYCHOBA. Estamos organizando para el mes de octubre de 2021, la celebración del 1er Festival Regional del Cacao y Chocolate Barinés; y de alguna manera me topé con esta nota informativa que me sorprendió y llenó de agrado y tristeza; por lo cual reafirmo mi convicción de que tanto el cacao como otros cultivos de montaña son de alto impacto positivo para conservación ecosistémica de nuestro pie de monte barinés. Propondré al colectivo la posibilidad de que para el festival se de a conocer esta ave en particular y su situación actual, con el debido respeto del articulista. Mi numero de contacto 0426 3714767.
ervis noviembre 10, 2022 - 5:34 am
Ver estos increíbles paisajes desde la distancia, me ha llenado de nostalgia y leer los comentarios me ha hecho recordar el texto bíblico del génesis capitulo 2 versículo 15 que textualmente dice: “Pues bien, Jehová Dios puso al hombre en el jardín de Edén para que lo cultivara y lo cuidara.¨ No hay duda de que llevamos en nuestros genes el deseo de conservar la naturaleza, sufrimos mucho con la destrucción de los bosques y la explotación indiscriminada de los recursos naturales. El amor fruto del deseo innato de protegerla de los depredadores nos mueve a muchos a divulgar su belleza, defender su derecho a existir pues no sólo queremos disfrutarla sino también honrar a su Magnifico diseñador y creador. Desde España
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