Lechosa es la forma particular con la que llamamos en Venezuela a la papaya. Este fruto tropical, muy popular en nuestro país, tiene un atractivo color entre amarillo, naranja y rojizo, así como peculiar sabor y textura suave y agradable.
Además, cuenta con una variedad de propiedades nutricionales gracias a su contenido en carbohidratos, fibra, y diversas vitaminas y minerales. Debido a esto, se dice que consumirla ayuda a la digestión, al control del azúcar en la sangre y la presión arterial, protege la vista y por su alto contenido en antioxidantes previene una serie de patologías entre las que algunos incluyen el cáncer.
Por otra parte, destaca la versatilidad de la papaya, la cual puede ser usada en jugos, merengadas, ensaladas de frutas, comerla con yogurt y hasta platillos salados. Hay a quien le gusta echar un chorrito de limón para dar un contraste de sabor dulce-ácido. Y por supuesto no se puede dejar de mencionar el tradicional dulce de lechosa, presente en las navidades venezolanas, que se prepara con el fruto verde, y otras dulces preparaciones como el tradicional piñonate margariteño.

El cultivo de esta planta nuestramericana es más bien rústico, no requiere una esmerada preparación de suelos. Además, está disponible en la mayoría de las épocas del año.
De América para el mundo

Son muchos los nombres que se le atribuyen a la que conocemos como lechosa. Entre ellos papaya, lechoza, papayón, papayo, mamón, fruta bomba u olocotón.
Esta especie pantropical es originaria de Mesoamérica, específicamente del sur de México, Centroamérica, Costa Rica y noroeste de América del Sur en Brasil. Actualmente se cultiva en todas las regiones tropicales de América, desde México a Argentina y Brasil, así como en Florida, Estados Unidos, y el Caribe. Además, se ha naturalizado en los trópicos del Viejo Mundo y es ampliamente cultivada en Africa y Asia. De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, en inglés), India produce la mayor cantidad de papayas, registrando más de 5 millones de toneladas en 2013.
A pesar de estar ampliamente distribuida en los bosques tropicales de México y América Central, su hábitat enfrenta una fragmentación continua. Sin embargo, para determinar con precisión su estado se necesitan más datos sobre la dinámica de la población y el tamaño y las tendencias en toda el área de distribución nativa. Debido al cambio de uso del suelo, esta fragmentación del hábitat ha sido una amenaza continua para los bosques tropicales húmedos, hábitat natural de Carica papaya.
La lechosa

De nombre científico, Carica papaya, la lechosa es una angiosperma del orden de las Brassicales. Carica proviene del griego “karike”, que da nombre a una higuera, mientras que papaya deriva del maya “páapay-ya” que significa zapote jaspeado.
Se trata de una planta arborescente perennifolia, con un promedio de altura de 2 a 8 metros, pudiendo alcanzar hasta 10 metros. En cuanto al diámetro, a la altura del pecho puede estar entre los 6 a los 15 centímetros en promedio, con un máximo de hasta 30 centímetros. Tiene un distintivo olor acre. Su copa es abierta y redondeada, con grandes hojas de pecíolo largo, de 0,7 a un metro, con la lámina palmeada de 7 a 9 lóbulos, y éstos a su vez en lóbulos más pequeños.
El tronco es erguido, cilíndrico, hueco excepto en los nudos, más grueso en su base; sin ramas y con las cicatrices que dejan las hojas al caer. La corteza es lisa, verde grisácea, con manchas pardas, oscuras, de forma irregular, lenticelas pequeñas o ausentes y cicatrices semicirculares a todo lo largo del tronco. Sus flores son pistiladas, estaminadas y bisexuales, con el cáliz tubular de 8 a 10 milímetros de largo, verdoso; corola tubular de 10 a 20 milímetros de largo, blancuzca o amarilla pálida. El tronco y las ramas presentan un exudado blanco.

Los frutos se apiñan alrededor del tronco. Se trata de bayas elipsoides a esféricas, tornándose de verdes a anaranjadas en la madurez, pulpa blanda y jugo lechoso. El fruto silvestre mide de 4 a 6 centímetros de largo y de 3 a 4.5 centímetros de ancho. Cada fruto contiene entre 200 y 400 semillas cubiertas por una capa mucilaginosa. En tanto, el fruto cultivado tiene un largo entre 10 a 50 centímetros de largo.
Fuente de vitaminas y minerales

La papaya es una fruta suave y carnosa con diversas propiedades beneficiosas derivadas directamente de su contenido en vitaminas, folatos, fibra y su contribución a la ingesta de potasio, magnesio, calcio, antioxidantes y otras sustancias activas. Solo una porción de 200 gramos cubre las necesidades diarias de vitamina C con creces, contribuyendo a la formación y el mantenimiento del colágeno, encargado de proporcionar estructura a la piel.
El consumo de lechosa puede ayudar en la digestión, mejorar el control de la glucosa en sangre, reducir la presión arterial y mejorar la cicatrización de heridas, hasta incluso se ha señalado que tiene propiedades anticancerígenas.
El contenido de fibra, potasio y vitaminas de la papaya ayuda a prevenir enfermedades cardíacas. Además, al tener un alto contenido de fibra y agua, ayuda a prevenir el estreñimiento y promueve la regularidad y la salud del tracto digestivo.
También aporta a la salud del cabello porque contiene vitamina A, un nutriente necesario para la producción de sebo, que lo mantiene hidratado. La vitamina A también es necesaria para el crecimiento de todos los tejidos corporales, incluyendo la piel y el cabello.
Este fruto también tiene vitaminas B, alfa y betacaroteno, luteína y zeaxantina, vitamina E, calcio, potasio, vitamina K – que mejora la salud ósea – y licopeno, el poderoso antioxidante más comúnmente asociado con los tomates.
Rica en antioxidantes

Uno de los aspectos más resaltantes de la lechosa es su riqueza en antioxidantes, destacando entre ellos los carotenoides, como los betacarotenos, responsables de su intenso color naranja. También aporta papaína, enzima que puede ayudar en la digestión. Asimismo, posee zeaxantina, un antioxidante que filtra los rayos dañinos de luz azul. Se cree que juega un papel protector en la salud de los ojos y puede prevenir la degeneración macular.
El consumo de betacaroteno puede disminuir el riesgo de desarrollar asma. Asimismo, afirman que este antioxidante puede reducir el riesgo de cáncer. De acuerdo a un estudio publicado en la revista Cancer Epidemiology and Prevention Biomarkers, las dietas ricas en betacaroteno pueden tener una función protectora contra el cáncer de próstata entre los hombres jóvenes. Por otra parte, la papaína mejora el tracto intestinal resolviendo problemas de estreñimiento y aliviando ulceras estomacales. Mientras que la colina es un nutriente muy importante y versátil que ayuda al cuerpo a dormir, mover los músculos, aprender y memorizar. Este nutriente también ayuda a mantener la estructura de las membranas celulares, transmitir los impulsos nerviosos, absorber la grasa y reducir la inflamación crónica.
Cuando se usa tópicamente, la papaya triturada parece ser beneficiosa para promover la cicatrización de heridas y prevenir la infección de las áreas con quemaduras. Los investigadores creen que las enzimas proteolíticas quimopapaína y la papaína en la papaya son responsables de estos efectos beneficiosos. Las semillas de papaya, aunque tienen un sabor desagradable para algunos, son perfectamente seguras para consumir e incluso le atribuyen propiedades beneficiosas.
Pero no todo es miel. Las personas con alergia al látex pueden ser también alérgicas a la papaya debido a su contenido quitinasas. Estas enzimas pueden provocar una reacción cruzada entre el látex y los alimentos que lo contienen.
Cultivo

La lechosa es un cultivo rústico, que no exige una esmerada preparación de suelos, sin embargo, las mejores producciones se obtienen cuando se prepara la tierra. La planta puede alcanzar gran altura y un peso de más de 50 kilogramos en la parte más alta de la planta, lo que obliga a tener buen anclaje. La cosecha ocurre nueve meses después del trasplante.
Si se aspira obtener plantas que van a durar varios años en el campo, se debe aumentar la distancia entre plantas. En tanto, si se desea tener cosechas concentradas puede aumentar la densidad de siembra y colocar las plantas más juntas. La polinización es por insectos y en el caso de las flores femeninas estas reciben el polen procedente de plantas hermafroditas cuando mariposas y otros insectos vuelan de una planta a otra buscando néctar para alimentarse.
Las lechosas son afectadas por múltiples plagas y enfermedades. Resulta muy susceptible a enfermedades fungosas cuando son muy pequeñas y hay que tener cuidado de no sobrepasar la cantidad de agua a aplicar. Asimismo, destaca la virosis, así como la antracnosis, entre otras manchas foliares que también afectan al lechosal. Se recomienda ser cuidadoso con el control de áfidos.
Si las lechosas son cosechadas en verde o a punto de madurar son más resistentes al transporte e incluso pueden ser movilizadas a granel. En tanto, si son cosechadas más maduras son susceptibles a deteriorarse en el viaje y durante la manipulación por parte de la cadena de comercialización. El mejor sabor y calidad de fruta se consigue al cosechar la fruta más madura, pero también es el que exige mayor cuidado en la manipulación.
Con información de Minec, Academia nutrición y dietética, Agro tecnología Tropical y Medical News
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