Los nombres con los que suelen llamar a la ranita merideña o ranita de Mérida constituyen un indicio de que se trata de una especie endémica de los andes venezolanos. Su hábitat se encuentra en zonas de alta montaña de los estados Mérida y Táchira, así como en departamentos fronterizos de Colombia.
Este pequeño anfibio, único de la cordillera merideña, está declarado en peligro de extinción por la destrucción de su hábitat natural, el cual incluye bosques montanos, marismas de agua dulce, zonas pantanosas y corrientes intermitentes de agua.
Otro factor que pone en riesgo a esta rana arborícola es la amenaza de la quitridiomicosis, causada por el hongo Batrachochytrium dendrobatidis. Y por si fuera poco, su restringida distribución y los efectos de las actividades de la gran familia humana, como la introducción de especies exóticas aumentan los factores que colocan a esta ranita exclusiva de Venezuela en peligro de desaparecer.
La ranita de Mérida

La Dendropsophus meridensis, conocida como la ranita de Mérida, es una especie de anfibio de la familia Hylidae. Esta especie es endémica de la Cordillera de los Andes venezolanos. Se encuentra en los estados Mérida y Táchira y los departamentos fronterizos de Norte de Santander y Boyacá en Colombia. Es una rana arborícola de tamaño pequeño a mediano y se incluye en el grupo de especies labialis.
Sus hábitats naturales incluyen bosques montanos húmedos, zonas pantanosas, marismas de agua dulce y corrientes intermitentes de agua. Aunque prefiere aguas estancadas, puede habitar arroyos. Estudios han determinado que prefiere áreas abiertas y granjas con estanques. En general habita en sitios abiertos y alterados en el bosque nuboso, estanques temporales e incluso artificiales con abundantes pastos y en pastizales sin cobertura forestal cercana.
Es más pequeña que la Dendropsophus labialis, teniendo un largo aproximado mayor de 40 milímetros en los machos, mientras que las hembras presentan un tamaño un poco menor a ese.

(A) Las Porqueras, Jáuregui, Táchira. ( B ) La Sucia, Tovar, Mérida. ( C ) Las Cruces, Campo Elías, Mérida. ( D ) San Javier del Valle, Libertador, Mérida.
Los individuos presentan variación de color. El verde predomina como fondo dorsal, pero algunos tienen el dorso verde con manchas de bronce, marrón sólido o crema. Se caracteriza por presentar manchas en la superficie interna de los muslos, en las superficies ocultas de las extremidades y las ingles, las cuales pueden ser azules con negro o verde amarillento. Estas manchas pueden variar de tamaño. En cuanto a la piel, ésta puede ser lisa o con pequeños tubérculos.
Distribución

La distribución geográfica de esta especie es poco conocida y solo se han registrado unas 10 localidades. La mayoría de éstas carecen de coordenadas geográficas y altitud.
De hecho, el poco conocimiento sobre su distribución resulta una de las razones por las cuales se determina como especie en peligro de extinción. Sin embargo, hay referencias de su presencia en puntos del estado Mérida como: La Mucuy, La Carbonera, La Culata, Chama, Monte Zerpa, Páramo de Mucubají, Páramo de El Tambor, Valle Grande, Vía El Morro, sector de La Sucia, y la Sierra de Tovar, ubicada en el municipio de Tovar, al suroeste del estado Mérida.

Asimismo, se ha reportado la presencia de la ranita de Mérida en San Javier del Valle, en el municipio Libertador, en la carretera entre Las Porqueras y La Grita, y en la carretera La Grita –Tovar, así como cerca de la carretera en el Sector La M, en el municipio Rivas Dávila del estado Mérida.
En peligro de extinción

Actualmente, la disminución de las poblaciones de la ranita de Mérida ha llevado a su categorización en peligro de extinción, debido mayormente a la destrucción de su hábitat natural, así como también a la susceptibilidad al hongo Batrachochytrium dendrobatidis, responsable de la quitridiomicosis, que ocasiona muertes masivas de anfibios. En el caso específico de la Dendropsophus meridensis, presenta una alta prevalencia de infección por este hongo en poblaciones silvestres.
Su restringida distribución y los efectos de las actividades humanas, entre éstos la introducción de especies exóticas, forman parte de las principales amenazas que enfrenta esta especie.
Formalmente, la Dendropsophus meridensis está catalogada como “En Peligro” (EN) por la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) debido a que su área de distribución es menor a 5.000 kilómetros cuadrados y está severamente fragmentada. Sin embargo, debido al escaso conocimiento de su distribución geográfica e historia natural, esta especie ha sido categorizada como “Datos Insuficientes” (DD) en la Lista Roja Venezolana.
Género Dendropsophus

El género Dendropsophus corresponde a anfibios anuros de la familia Hylidae que viven en América, desde el sur de México hasta el norte de Argentina. Aunque había sido relegado a la sinonimia del género Hyla, estudios genéticos confirmaron que se trata de un género claramente diferenciado. Sus especies se caracterizan por tener 30 cromosomas.
Este género comprende actualmente 99 especies válidas. Aproximadamente el 23% de estos anfibios habita en las tierras altas del norte de los Andes, en sitios por encima de los 1.000 metros sobre el nivel del mar. En Venezuela, existen 12 especies de las cuales la ranita de Mérida, resulta la única especie endémica de la Cordillera merideña.
Entes especializados como el Museo de Historia Natural La Salle, el Museo de Biología de la Universidad Central de Venezuela, la Colección de Vertebrados de la Universidad de los Andes, Laboratorio de Biogeografía de la Universidad de Los Andes y la Estación Biológica de Rancho Grande (EBRG) tienen ejemplares de esta familia y especie.
Su distribución altitudinal está determinada entre 1.630 y 2.895 metros sobre el nivel del mar. De acuerdo a la Evaluación Global de los Anfibios (GAA), con unas 293 especies reportadas, Venezuela ocupa el octavo lugar de los países con mayor diversidad de anfibios del planeta. Llama a la reflexión que 43 de estas especies se encuentren dentro de alguna categoría de amenaza. Además, 8 de ellas son endémicas de Mérida, señala el Libro Rojo de la Fauna Venezolana publicado en 2015.
Con información de Minec, Gbif.org, Historias que laten y Nuevos registros de localidades y mapa de distribución geográfica de Dendropsophus meridensis en los Andes de Venezuela
Fotografías y gráficos: Luis Orlando Armesto, Rojas Runjaic, Aldemar Acevedo
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