Inicio DestacadasDiario El Fonógrafo sentó las bases del periodismo moderno en Venezuela

Diario El Fonógrafo sentó las bases del periodismo moderno en Venezuela

El 19 de abril de 1910 se convirtió en la primera publicación a color del país

por Haiman El Troudi
0 comentarios
Diario El Fonógrafo sentó las bases del periodismo moderno en Venezuela

Fundado en Maracaibo el 21 de mayo de 1879, el diario El Fonógrafo sentó las bases del periodismo moderno en Venezuela al adoptar tecnología y formatos avanzados, impulsar campañas por el bienestar social de la región zuliana e incorporar la edición caraqueña y una corresponsalía en Madrid, lo que permitió una cobertura informativa más amplia y global.

Diario El Fonógrafo sentó las bases del periodismo moderno en Venezuela

La aguerrida independencia editorial de este diario también dejó huellas en la historia del periodismo combativo de Venezuela por el ejemplo de dignidad, ética y compromiso con la verdad demostrado a lo largo de 38 años de existencia.

El periódico fue clausurado en varias ocasiones, su maquinaria confiscada y sus directores encarcelados, pero siempre logró reabrir y continuar su labor informativa hasta la clausura definitiva ordenada por Juan Vicente Gómez en el año 1917.

Concebido y creado por Eduardo López Rivas, periodista y editor marabino

Concebido y creado por Eduardo López Rivas, intelectual, periodista y editor nacido en Maracaibo el 10 de septiembre de 1850, El Fonógrafo se posicionó como un espacio de información, educación y debate sin dejar de ser una empresa periodística que obtenía beneficios económicos mediante la publicidad y los suscriptores.

Diario El Fonógrafo sentó las bases del periodismo moderno en Venezuela

El Fonógrafo circuló primero como bisemanario. Aunque sin regularidad en la circulación, en 1881 pasó a ser diario, el primero de Maracaibo. Su frecuencia aumentó a partir de noviembre de 1882, pero sin ser publicado los domingos y días feriados. Desde 1883 comenzó a circular todos los días como diario matutino.

Este medio tabloide de cuatro páginas ofrecía información valiosa sobre el acontecer local, regional, nacional y mundial. Con secciones dedicadas a literatura, poesía, festividades, la cotidianidad y diversas personalidades, se estableció como una fuente importante para el estudio histórico.

López Rivas padeció persecuciones, cárcel y exilio

Diario El Fonógrafo sentó las bases del periodismo moderno en Venezuela

Persecuciones, cárcel y exilio fueron padecidas por López Rivas por la censura aplicada a los periódicos que dirigió antes de mayo de 1879. Al exponer las razones del nombre El Fonógrafo para la nueva publicación, afirmó: “esperamos que los odios que nos ciegan se disipen entre auroras de concordia y que el espíritu del progreso se extienda entre todos los zulianos para el beneficio de nuestra amada tierra”.

Pero tal esperanza de armonía no implicaba alterar la línea independiente que se proponía seguir el diario, ni su firme convicción de denunciar las importantes fallas gubernamentales en asuntos de interés público y bienestar social del Zulia, lo que no sintonizaba con la naturaleza autocrática del presidente, Antonio Guzmán Blanco.

Diario El Fonógrafo sentó las bases del periodismo moderno en Venezuela

 

La historia de El Fonógrafo es un ejemplo de resistencia a la censura. Apenas con cuatro meses de circulación fue clausurado y su editor, Eduardo López Rivas, fue encarcelado por atreverse a exigir cuentas a la Tesorería del estado. Volvió a circular cinco meses más tarde, el 6 de febrero de 1880, pero al mes siguiente fue nuevamente clausurado bajo la acusación de difundir noticias falsas sobre un levantamiento armado. Testimonios escritos refieren que en esa época el periódico fue allanado y sus bienes confiscados.

Primera publicación a color en Venezuela

Diario El Fonógrafo sentó las bases del periodismo moderno en Venezuela

El 19 de abril de 1910, el diario El Fonógrafo se convirtió en la primera publicación a color de Venezuela como parte de la celebración del centenario de la proclamación de la independencia nacional. Fue una edición especial de 200 páginas, de las cuales más de cincuenta eran impresiones mediante la técnica tricromía que se realizaba en la Imprenta Americana. Una de ellas fue el cartel promoción del himno del estado Zulia.

Esta imprenta fue fundada por Eduardo López Rivas en 1881. Con ella introdujo innovaciones como la impresión en tricromía y la inclusión de fotograbados y fotografías en las publicaciones periódicas, elementos que elevaron la calidad visual y gráfica del periodismo venezolano y lo posicionaron a nivel internacional.

Diario El Fonógrafo sentó las bases del periodismo moderno en Venezuela

Gracias a las modernas técnicas de la imprenta, El Fonógrafo destacó en materia de diseño, que le permitieron ser referente en publicidad, así como ganar premios dentro y fuera del país. De hecho, por la edición especial a color de 1910 la Imprenta Americana fue reconocida como una de las mejores del mundo, lo cual quedó registrado en la revista alemana Anales Tipográficos, en junio de ese mismo año.

Otros hitos: edición simultánea en Caracas y corresponsalía en Europa

Diario El Fonógrafo sentó las bases del periodismo moderno en Venezuela

Eduardo López Rivas dejó la dirección de El Fonógrafo a su hijo mayor, Eduardo López Bustamante, a partir de enero de 1909. Entonces comienza una nueva etapa con otros hitos de El Fonógrafo y también una nueva era en el periodismo venezolano. El nuevo editor-director aumentó el tiraje a ocho páginas, creó en Caracas una edición simultánea del diario e instaló en Europa, con sede en Madrid, la primera corresponsalía venezolana de la historia.

Tres de sus cuatro hermanos, acompañaron en la modernización del diario a Eduardo López Bustamante, quien se mantuvo en Maracaibo coordinando la edición principal. En Caracas, Carlos López Bustamante dirigió la edición simultánea de la capital, asegurando la cobertura periodística en el centro político del país.

En Madrid, Enrique López Bustamante se desempeñó como el primer corresponsal venezolano en Europa, aportando una visión internacional inédita para el público venezolano. Mientras que la Imprenta Americana, dirigida por Teresa López Bustamante, jugó un papel clave en la gestión del telégrafo y el flujo de información entre las tres ciudades, asegurando la sincronización de las ediciones y la inmediatez de las noticias.

Este modelo innovador en el periodismo venezolano de la época permitió a El Fonógrafo una cobertura informativa de mayor alcance y profundidad, al superar límites tanto regionales como nacionales, y anticipando el concepto de corresponsalía todavía vigente en medios de comunicación.

El cierre definitivo de El Fonógrafo llegó el 23 de agosto de 1917

 

Diario El Fonógrafo sentó las bases del periodismo moderno en Venezuela

El titular del cierre definitivo en 1917

Con la nueva directiva, la política editorial de El Fonógrafo continuó la línea de independencia trazada por su fundador, esta vez con el gobierno dictatorial de Juan Vicente Gómez como protagonista antagónico. El cierre definitivo llegó el 23 de agosto de 1917, cuando las sedes del periódico en Caracas y Maracaibo fueron allanadas por tropas del gobierno. Eduardo López Bustamante se exilió dos años en Curazao. Regresó confiando en una promesa de armisticio, pero fue encarcelado en el Castillo de San Carlos, en la Barra del Zulia.

Su hermano Carlos fue recluido en la prisión caraqueña La Rotunda, escapó a los Estados Unidos donde se convirtió en periodista internacional de férrea oposición al dictador Gómez. Mientras que Enrique nunca pudo regresar a Venezuela y Teresa vivió bajo constante vigilancia de la dictadura, con la prohibición de reabrir los talleres del diario familiar. Años después, fundó en Maracaibo el diario católico La Columna.

Diario El Fonógrafo sentó las bases del periodismo moderno en Venezuela

 

José Rafael Pocaterra, quien compartió la dirección de El Fonógrafo narró en su libro «Memorias de un venezolano de la decadencia» que el pretexto para cerrar a este diario fue “haberse producido un artículo…en el cual se recordaban los valores espirituales de la causa aliada y las obligaciones morales de la República ante el conflicto”, se refería a la Primera Guerra Mundial y la crítica del medio al gobierno de Gómez por su inclinación a la causa alemana.

Referencia obligada para estudios sobre el Zulia de finales del siglo XIX

Además de pionero del periodismo moderno venezolano, El Fonógrafo es referencia obligada para cualquier estudio sobre el estado Zulia y su capital de finales del siglo XIX y principios del XX, pues este diario legó a la posteridad un registro minucioso de los sucesos en la entidad, del gentilicio zuliano y del desarrollo político tanto regional como nacional.

Diario El Fonógrafo sentó las bases del periodismo moderno en Venezuela

 

El Fonógrafo también constituye un valioso referente para la investigación de la política internacional venezolana durante ese período, así como para comprender la postura del país en diversos conflictos globales, como la Primera Guerra Mundial y el movimiento republicano en España.

Escritores, periodistas, académicos y estudiantes recurren frecuentemente a sus archivos para fundamentar sus trabajos. La colección original del diario se conserva en la Biblioteca Nacional de Venezuela, en Caracas, y también está disponible en microfilm en la Dirección del Acervo Histórico de la Gobernación del Estado Zulia, en Maracaibo.

El premio Municipal de Periodismo que otorga anualmente el Concejo Municipal de Maracaibo lleva el nombre de Eduardo López Rivas, mientras que la mención Diseño y Diagramación del Premio Regional de periodismo fue bautizada con el nombre «El Zulia ilustrado», la revista editada y dirigida por López Rivas, para difundir la historia y la cultura de su tierra natal.

 

Con información de Museo del Libro Venezolano, El Zuliano Rajao, Producción Científica Universidad del Zulia (LUZ) y Colegio Nacional de Periodistas (Seccional Zulia)

Fotos cortesía de Colegio Nacional de Periodistas (Seccional Zulia), Producción Científica Universidad del Zulia (LUZ), Picryl y Wikipedia


No te pierdas

Arístides Bastidas, el periodista que hizo amena la ciencia

La magnitud periodística de Bolívar

> El Correo del Orinoco, la palabra al servicio de la libertad

Deje un Comentario


Si continuas navegando en esta web, aceptas el uso de las cookies Acepto Leer Más

Política de Cookies y Privacidad