Jóvenes investigadores venezolanos trabajan para poner la teledetección satelital al servicio del medio ambiente, desarrollando innovadores proyectos como la detección de macroplásticos en aguas costeras e insulares; la identificación de patrones de acumulación de sargazo; perfilar modelos tridimensionales de zonas costeras, e incluso el uso estratégico de tecnología espacial para la prevención, monitoreo y atención de desastres naturales.
Un equipo de especialistas de la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE), ejecuta estas iniciativas en coordinación con otros entes del Estado, capturando imágenes de alta resolución de diferentes áreas de interés mediante el satélite venezolano Sucre (VRSS-2).
Mediante estas iniciativas se confirma el uso de plataformas satelitales venezolanas como herramientas clave para el estudio, resguardo y aprovechamiento estratégico del territorio nacional, incluso en zonas remotas como la Isla de Aves.
Teledetección satelital al servicio del hombre

Satélite venezolano Sucre (VRSS-2)
Gracias a la teledetección satelital se puede obtener información de objetos y espacios sin estar en contacto directo con éstos, escaneándolos a distancia mediante una serie de instrumentos especializados, que van desde satélites hasta radares, altímetros, sondas, espectrómetros y radiómetros.
Sus usos y aplicaciones han ido en aumento, abarcando cada vez más campos, desde la agricultura hasta oceanografía, gestiones públicas, labores humanitarias o de seguridad.

Los satélites centrados en la teledetección giran alrededor de nuestro planeta en un intervalo establecido, registrando y proporcionando datos casi en tiempo real. La información que arrojan permite analizar no sólo el estado actual de cada aspecto, sino también los antecedentes históricos y proyecciones a futuro.
Estos hallazgos tecnológicos alimentan la investigación científica y facilitan las actividades cotidianas de las personas en muchas ramas, tanto prácticas como teóricas, y aún queda mucho por descubrir.
Teledetección de macroplásticos en aguas costeras

Uno de los proyectos desarrollados por la ABAE se centra en el uso de la teledetección satelital para la protección de ecosistemas marinos venezolanos:” Detección de macroplásticos en la superficie de las aguas costeras e insulares de Venezuela mediante la integración de datos multiescala para optimizar su recolección”. La iniciativa ejecutada en Isla de Aves, ubicada al norte del mar Caribe, busca identificar y mapear zonas de acumulación de desechos plásticos flotantes en ecosistemas marinos estratégicos para la nación.
El proyecto empleó sensores remotos y plataformas experimentales para extraer valores espectrales del plástico para detectar la presencia de macroplásticos en la superficie marina.

En coordinación con el personal militar de la Base Científico Naval Simón Bolívar, de la Armada Bolivariana, ubicada en Isla de Aves posicionaron una estructura que permitió programar las coordenadas necesarias para que la órbita del satélite venezolano Sucre (VRSS-2) capturara imágenes de alta resolución sobre el área de interés.
De esta forma, se obtuvo una imagen satelital de la zona en la que se aplicaron correcciones matemáticas y estadísticas para realzar el valor espectral, y posteriormente generar diferentes tipos de clasificaciones y así identificar concentraciones en macroplástico.
Apoyo tecnológico a políticas ambientales sostenibles

Proyectos como este utilizan los avances tecnológicos como la teledetección satelital en la obtención de información clave para la para la formulación de políticas públicas, optimizando en este caso la toma de decisiones en materia de saneamiento costero y conservación marina.
En concreto, para detectar los macroplásticos el proyecto se centra en la obtención de la firma espectral, análisis de imágenes satelitales, mapeo de zonas de acumulación, generación de datos base y soporte para la toma de decisiones, señalan los investigadores.

Esta firma espectral se obtiene a partir del análisis del material PET (polietileno tereftalato), con el objetivo de diferenciarlo del agua y otros objetos flotantes. El mapeo permite representar geográficamente la extensión y ubicación de cúmulos de plástico, mientras que la generación de datos sienta las bases para estudios futuros sobre la dinámica y el impacto ambiental de estos residuos.
De esta forma, se aprovecha la teledetección como una herramienta estratégica para enfrentar los desafíos de la contaminación ambiental en zonas insulares del país.
Teledetección de sargazo en el mar Caribe

Otro proyecto desarrollado por el equipo de la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales y que contribuye a la preservación del ambiente es el de “Detección de Sargassum en el Caribe venezolano, mediante imágenes satelitales, para la estimación de patrones de distribución”. El objetivo es identificar y monitorear el crecimiento de esta macroalga flotante, y comprender su impacto ecológico y socioeconómico en las costas venezolanas.
El sargazo es una macroalga parda que se desarrolla naturalmente en aguas tropicales. Algunas especies poseen burbujas llenas de gases que les permiten flotar en la superficie del mar, formando extensas acumulaciones visibles incluso desde el espacio. Su sobreproducción provoca efectos considerables, tanto en el mar como en las costas. Las concentraciones excesivas de esta alga generan afectaciones al ecosistema marino al disminuir los niveles de oxígeno, eliminando los microorganismos y llevando a la muerte de la biota; además, puede liberar gases tóxicos como el sulfuro de hidrógeno y perjudicar la pesca, el turismo y la navegación.

Este estudio se centró en la identificación y monitoreo de estas formaciones mediante imágenes capturadas por el satélite venezolano Sucre (VRSS-2). Para ello, apoyándose en un buque de la Base Científico Naval Simón Bolívar de la Armada Bolivariana, siguieron la trayectoria desde La Guaira hasta Isla de Aves, y viceversa, para determinar y marcar los puntos de mayor concentración de estas macroalgas con un GPS.
Además, se delimitaron zonas críticas para analizar su presencia, lo que permitió capturar imágenes y videos que facilitaron la evaluación del grado de impacto. Así se identifican patrones de acumulación empleando datos satelitales y, aplicando diversos métodos científicos, el alga se puede recolectar para darle diversos usos en rubros como cosmética, salud y comida para peces.
Estudios en isla de Aves

Este mismo equipo de investigadores realizan estudios en Isla de Aves para generar mayor información sobre este espacio insular: “Modelado Tridimensional de Isla de Aves mediante la Integración de Datos Batimétricos y Geofísicos” y el análisis de la geología marina.
Mediante el primero usaron la teledetección satelital para integrar datos batimétricos y métodos geofísicos, para construir un modelo tridimensional completo de la isla. Para ello se aplicó un perfil eléctrico mediante un tomógrafo, lo que permitió determinar la resistividad eléctrica del subsuelo, generando una imagen bidimensional de las propiedades geofísicas, con una visión comprensiva y detallada de las estructuras presentes para la toma de decisiones en la gestión, conservación y estudio científico.
La información obtenida fue integrada con otros datos preexistentes, lo que permitió generar un modelo tridimensional integral que describe con alta precisión las características geológicas y morfológicas de este valioso enclave venezolano. Por otra parte, se analizaron rocas y sedimentos de distintas zonas de la isla para someterlas a rigurosos análisis de laboratorio, entre ellos, difracción y fluorescencia de rayos X y análisis petrográfico, para determinar características como su estructura y composición elemental.
El levantamiento se centró en actualizar el Modelo Digital de Elevación (MDE) con información geoespacial de zonas remotas, el cual servirá como referencia clave para estudiar la evolución geográfica de la isla y mejorar la calidad geométrica de las imágenes satelitales captadas por el VRSS-2 (Sucre) y futuros satélites venezolanos.
Teledetección satelital y gestión de riesgos
La teledetección satelital ofrece otros aportes importantes uno de ellos en la gestión de riesgos climáticos. Esta labor se concreta a través del uso estratégico de tecnología espacial para la prevención, monitoreo y atención de desastres naturales. Para ello se activa el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), priorizando la atención de las comunidades impactadas.
De igual forma, en coordinación con agencias espaciales internacionales aliadas, se activa la Carta Internacional “El Espacio y los Grandes Desastres” (Charter). Esta articulación, que se puede hacer a través de Protección Civil, permite obtener información satelital de alta resolución para evaluar por ejemplo el impacto de las lluvias, orientar las labores de atención y apoyar la toma de decisiones.
Con la activación de la llamada 1109 del Charter se gestionan los datos recibidos de los satélites que fueron activados y los productos de valor agregado pre-evento y post-evento generados por el equipo de la Dirección de Aplicaciones Espaciales de la Abae, para que sean empleados por Protección Civil y demás autoridades inherentes a la atención de la incidencia.
Análisis satelital y toma de decisiones

Mediante la teledetección satelital, y gracias al uso de sensores ópticos y de radar, se generan productos fundamentales como mapas de extensión de inundación y de daños a infraestructura, los cuales permiten identificar áreas críticas y poblaciones en riesgo para focalizar las operaciones de rescate y asistencia humanitaria.
Asimismo, son útiles para actualizar mapas de riesgos, establecer zonas vulnerables y mejorar la planificación territorial a partir del análisis posterior al evento.
El procesamiento y adaptación de los productos satelitales para la toma de decisiones implica correcciones radiométricas, atmosféricas y geométricas, así como la aplicación de técnicas de teledetección que permiten extraer información crítica, como zonas inundadas e infraestructuras dañadas.
Estos productos son integrados en un Sistema de Información Geográfica (SIG) y enriquecidos con datos vectoriales como redes viales, centros poblados y límites administrativos. Posteriormente, se elaboran mapas temáticos adaptados a las necesidades de los usuarios finales, como Protección Civil y autoridades locales.
Con información de ABAE, ABAE I, ABAE II, Mincyt, Mincyt I y EOS
Fotos cortesía de ABAE y Mincyt
No te pierdas
> Proponen un sistema de teledetección temprana de posibles derrames petroleros
> Hay más sustancias químicas tóxicas en los plásticos de lo que se piensa
> Alarma concentración de microplásticos en el cerebro humano
1 comentario
Buenas tardes 🙂.
Gracias a Dios por la labor que le permita realizar a este nivel en pro del cuidado y prevención ambiental para su protección y plan de estratégico en caso de algún movimiento natural.
El llamado aquel sean muchos los jóvenes participes de este movimiento en la telecomunicaciones y más y se apoya con el conocimiento de los que ya experimentan está metodología tecnológica, no para apropiarnos ni hacer copia de ellos sino para implementar ideas propias que permitan cambiar el pensamiento embotado en entretenimiento vanos.
Una vez realizado toda esta investigación, su aplicación serviría también para la protección civil.
Es probable y sea necesaria la inversión en cuanto al recurso de redes o colocación de instrumentos tecnológicos.
Permita Dios se logre.