Inicio DestacadasLa madreperla es parte de la historia y la cultura de Coche y Cubagua

La madreperla es parte de la historia y la cultura de Coche y Cubagua

por Haiman El Troudi
0 comentarios
La madreperla es parte de la historia y la cultura de Coche y Cubagua

La madreperla es un molusco bivalvo con carne de excelente calidad, y una concha redondeada y frágil, de variadas tonalidades desde marrón pasando por el amarillo hasta el verde. Su interior es nacarado y mide entre 50 y 80 milímetros.

En Venezuela son especialmente abundantes en el área comprendida entre la isla de Margarita y la península de Araya, con zonas importantes de concentración (placeres, ostrales) alrededor de las islas de Cubagua y Coche donde existen los tipos de sustrato adecuados. Toda esta zona de abundancia está determinada por un fenómeno oceanográfico peculiar denominado de “surgencia costera”. Este consiste en que aguas frías del fondo marino ascienden a la superficie transportando con ellas compuestos inorgánicos como nitratos, silicatos, fosfatos que fertilizan las aguas favoreciendo la producción masiva de algas microscópicas y fitoplancton enriqueciéndolas de materia orgánica.

La madreperla es parte de la historia y la cultura de Coche y Cubagua

La disponibilidad abundante de este tipo de alimento favorece la existencia de importantes poblaciones de animales filtradores, entre ellos las sardinas, los mejillones, la pata de cabra y la conchaperla, como también se le llama. Respecto a los signos exteriores de la existencia de este fenómeno, estos son temperaturas relativamente bajas de las aguas y su elevada salinidad.

Debido en gran parte a muchos años de explotación sin control, que comenzó en los tiempos de la colonia, desde hace algún tiempo se ha detectado escasa presencia de este molusco bivalvo en Cubagua y Coche lo que ha generado preocupación, especialmente por la importancia económica, productiva y cultural que esta especie ha tenido para estas islas por años.

Pinctada imbricata

La madreperla es parte de la historia y la cultura de Coche y Cubagua

Pinctada imbricata, su denominación científica, pertenece a la clasificación de bivalvia o moluscos, comunes en sustratos duros de aguas someras, donde forman densas poblaciones. Ocasionalmente se puede encontrar en praderas de Thalassia.

La talla de la madreperla en Venezuela rara vez sobrepasa una longitud de 7 centímetros. Se encuentra en fondos someros de aguas relativamente claras, sobre sustrato arenoso más bien de grano relativamente grueso, con restos de corales muertos, conchilla y piedras, en una profundidad comprendida entre 5 y 30 metros aproximadamente.

La madreperla es parte de la historia y la cultura de Coche y Cubagua

El interior de las valvas, bellamente nacarado, contrasta con el exterior pardo negruzco con franjas radiales de color pardo más claro o tirando a rojizo; mientras que los juveniles presentan tonos amarillentos. Al igual que la mayoría de los moluscos bivalvos, se alimenta filtrando el agua de mar y reteniendo los microorganismos, generalmente algas microscópicas, o materia orgánica con partículas suspendidas en el agua.

En las mencionadas áreas de abundancia de madreperla, la temperatura de las aguas a lo largo del año oscila entre 21 y 27 ºC aproximadamente, mientras que, en las áreas oceánicas, típicamente tropicales como las que rodean al archipiélago de Los Roques, ese intervalo está comprendido entre 24 y 30 ºC.

Distintiva de Coche y Cubagua

La madreperla es parte de la historia y la cultura de Coche y Cubagua

Isla Coche

Una zona especialmente privilegiada en la cual se dan las condiciones óptimas que crearon la riqueza perlífera se ubica en la región nororiental de Venezuela. Este factor atrajo la atención y creó las circunstancias favorables para el establecimiento de la primera población hispánica en el territorio de la futura Venezuela.

Es precisamente alrededor de las islas de Cubagua y Coche donde está un área importante de concentración de ostrales en nuestro país. Allí existen los sustratos adecuados y las temperaturas ideales, relativamente bajas de las aguas y su elevada salinidad, dando el ambiente marino perfecto para su desarrollo y evolución. La sobreexplotación de este molusco bivalvo generó el agotamiento inmediato de este recurso y las connotadas perlas que desde los tiempos de la Colonia marcaron nuestra cultura, identidad y gastronomía.

El ancestral paisaje de la isla de Cubagua

Isla Cubagua

El incontrolado manejo de estas poblaciones de conchaperla fue la causa de los continuos altibajos de la producción, y con ellos de la efímera vida de la Nueva Cádiz de Cubagua y, finalmente, de la emigración al Río de La Hacha, donde la abundancia de madreperlas se debe a la existencia de un fenómeno de surgencia costera similar; así como del retorno de los cubaguenses a Margarita cuando se descubrieron nuevos ostrales alrededor de la isla de Coche.

Las posteriores vicisitudes solo afectaron a la economía local isleña y la explotación de la perla siguió siendo una de sus principales actividades económicas hasta bien entrado el siglo XX, cuando las perlas cultivadas japonesas derrumbaron los precios de las margariteñas. La explotación de estos moluscos en Venezuela constituye una singular historia, en la cual uno de sus aspectos más interesantes es el de la relación del hombre con un recurso natural renovable.

Excelente calidad en riesgo

La madreperla es parte de la historia y la cultura de Coche y Cubagua

Actualmente la madreperla, cuya carne es de excelente calidad, se explota exclusivamente para el consumo humano, tanto fresca como enlatada, sin embargo, biólogos marinos señalan que debido a su persistente explotación el placer de su consumo ha sido gradualmente desplazado por una especie más resistente, la “pata de cabra” o pepitota, la Arca zebra.

Las islas Coche y Cubagua son destinos turísticos populares por sus playas y paisajes, y aunque la pesca de perlas ya no es comercial, el pasado perlífero es parte de su atractivo. En ambas este molusco evoca la era dorada de la extracción de perlas, la historia colonial de Venezuela y los esfuerzos actuales para recuperar y proteger estos valiosos recursos marinos y su legado cultural.

 

La madreperla es parte de la historia y la cultura de Coche y Cubagua

Entre éstos, investigadores del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA) junto a pescadores y productores de algas de Cubagua, presentaron recientemente una solicitud formal a la Alcaldía de Arismendi para que la madreperla sea declarada Patrimonio Cultural del estado Nueva Esparta, reconociendo con ello su valor histórico, ecológico y productivo para las comunidades costeras.

Esta acción se suma a las jornadas de campo realizadas en los últimos años entre pescadores y científicos para estudiar y salvar las poblaciones de conchaperla en Cubagua y Coche.

El fascinante nácar

La madreperla es parte de la historia y la cultura de Coche y Cubagua

El nácar es un fascinante material orgánico, apreciado durante siglos por su belleza iridiscente y sus excepcionales cualidades.

Conocido como la “perla de la concha”, encarna la armonía entre la naturaleza y la artesanía, siendo usado en joyería, objetos decorativos e incluso en algunos instrumentos musicales.

Su auge como piedra semipreciosa se remite al reinado de Elisabeth I, quien acuñó el nombre de madreperla para referirse a ella. Desde entonces, el nácar ha sido muy valorado en la joyería gracias a que este delicado material aporta una sutil elegancia. Esto unido al uso de metales nobles como la plata y el oro, redunda en piezas de notable belleza.

Virtudes y propiedades

La madreperla es parte de la historia y la cultura de Coche y Cubagua

Si bien el nácar seduce por su sutil brillo y suavidad al tacto, más allá de su belleza visual, este material también posee virtudes espirituales y curativas, lo que lo convierte en un verdadero tesoro en el mundo de la litoterapia, práctica que usa las propiedades vibratorias y energéticas de piedras y cristales para promover el bienestar físico, emocional y espiritual, liberar bloqueos energéticos y mejorar el estado de ánimo,

A la madreperla se le atribuyen muchas propiedades, no sólo en el plano físico, sino también y, sobre todo, en el plano energético y espiritual. A nivel físico, sus cualidades contribuyen a evitar los mareos y náuseas, los trastornos oculares y ayudan a regular la presión arterial. También es considerada como una gran aliada de la piel porque contribuye a sanar las heridas, acelerando su curación y regenerando la piel. Además, puede reforzar el sistema inmunológico.

Desde un punto de vista espiritual, la madreperla es especialmente sanadora en relaciones sentimentales al aportar la armonía necesaria para equilibrar la relación y potenciar la comunicación, evitando malentendidos y discrepancias.

En el plano energético, el nácar potencia la intuición y la apertura de mente permitiendo una visión más amplia del entorno y de las situaciones. Además, su poder para dulcificar el carácter de quien la porta aleja de la soledad y mejora el estado de ánimo.

 

 

Con información de Costa de Venezuela, Fernando Escorcia Blogspot, AVN y Kuio


No te pierdas

> El ancestral paisaje de la isla de Cubagua

> Venezolanos traen buenas noticias para la cotorra margariteña

Ardilla de Margarita, joya de la fauna endémica insular

Deje un Comentario


Si continuas navegando en esta web, aceptas el uso de las cookies Acepto Leer Más

Política de Cookies y Privacidad