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Teatro Baralt centenaria referencia cultural de Maracaibo

por Haiman El Troudi
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Teatro Baralt centenaria referencia cultural de Maracaibo

En la calle 95 de la capital del estado Zulia se levanta un ícono de la vida de esa ciudad, el Teatro Baralt, centenaria referencia cultural de Maracaibo, que ha sabido reinventarse de muchas maneras desde 1883.

Y es que la historia artística del Zulia no puede ser contada sin mencionar al Teatro Baralt, pues desde su inauguración, 137 años atrás, ha marcado pauta en la movida cultural de la región y de Venezuela. En reconocimiento a sus valores arquitectónicos y artísticos fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1981.

Desde que fue el primer escenario en el que se proyectó una película cinematográfica en el país en 1897, el Teatro Baralt es sin duda centenaria referencia cultural de Maracaibo. En sus espacios se han hecho inolvidables presentaciones de artistas nacionales e internacionales como Teresa Carreño, Mario Moreno Cantinflas y Carlos Gardel.

Hoy en día el teatro ofrece una diversa agenda cultural que lo mantiene en el epicentro de la actividad artística de su ciudad y del país.

 

“Choza y Palacio”

Teatro Baralt centenaria referencia cultural de Maracaibo

 

Aunque infructuosa, la primera referencia de un teatro para la ciudad de Maracaibo se remonta a 1811, cuando el diputado ante la Corte de Cádiz, José Domingo Rus lo solicitó en España.

En 1840, Miguel Antonio Baralt improvisa en el solar de su residencia un escenario con techo de enea, sería el primer espacio teatral en la ciudad. Fue tal el entusiasmo que impulsó la creación de la Sociedad Unión, la cual formalizó ante las autoridades una solicitud de construcción de un edificio para espectáculos culturales.

Pasaron algunos años para que, el 28 de julio de 1877, el general Rafael Parra decretara la construcción del Teatro Baralt, en un emplazamiento cercano a la Plaza Bolívar de Maracaibo. Su diseño estuvo a cargo del arquitecto cubano Manuel de Obando.

Corría 1883 cuando el gran Teatro Baralt de Maracaibo fue inaugurado. Fue el martes 24 de julio de ese año, a propósito de la celebración de los cien años del nacimiento del Libertador Simón Bolívar. Un grupo de niñas del Colegio de la Inmaculada presentó, ante una audiencia de 400 personas, un espectáculo especialmente diseñado para la ocasión, la zarzuela “Choza y Palacio”.

Ícono cultural desde el siglo XIX

 

Desde su inauguración, el Teatro Baralt pasó a ser un ícono de los espacios culturales de la capital del Zulia y del país.

El 28 de enero de 1897, se convirtió en el primer teatro donde se proyectó el arte cinematográfico en Venezuela. El Teatro Baralt centenaria referencia cultural de Maracaibo, quedaría registrado en la historia como la cuna del séptimo arte en Venezuela.

La edificación requirió varias intervenciones debido a las inclemencias del tiempo. La primera y la más radical de ellas sería en 1928, cuando el general Vicente Pérez Soto, presidente del estado Zulia, ordenó su demolición y encomendó al arquitecto belga León Achiel Jerome Höet, la creación de una nueva estructura.

En esa época, el rápido desarrollo de la industria petrolera estaba cambiando la fisionomía urbana de la de Maracaibo. Sobre las bases originales del Teatro de 1883, se construyó entonces un edificio de estilo art deco con aforo para más de mil personas.

La edificación que vemos en la actualidad, se reinauguró 49 años después en el mismo sitio, entre las esquinas de las calles Venezuela y Urdaneta, el 19 de diciembre de 1932.

Referencia cultural del Siglo XX

 

El Teatro Baralt centenaria referencia cultural de Maracaibo, pasó a ser administrado por la Universidad del Zulia (LUZ) en 1955.  Debido al deterioro de la infraestructura, la institución presentó en 1973 un informe. Pero fue en 1986 cuando se inició un nuevo proyecto de restauración, dirigido por el arquitecto Paolo D’onghia.

Durante el proceso se encontraron las bases del antiguo teatro. Ante la ausencia de un adecuado hall de entrada al edificio, se concibió la idea de hacerlo en el subsuelo, dejando como testigo las antiguas paredes. Con esta acción se guardaba respeto a la obra de Höet y se rendía homenaje al teatro original de 1883.

 

Tras varios años de labores, basadas en un sólido trabajo de investigación histórica e iconográfica, el Teatro Baralt estaba listo para su reapertura. El 18 de julio de 1998 el renovado espacio abría sus puertas otra vez. Ese mismo año inició labores la Fundación Teatro Baralt (FundaBaralt).

Todos los estilos

 

 

Por sus valores artísticos y constructivos el Teatro Baralt, centenaria referencia cultural de Maracaibo, fue declarado Monumento Histórico Nacional, mediante Gaceta Oficial Nº 32.347, de fecha 5 de noviembre de 1981.

La edificación reúne elementos arquitectónicos y estéticos de diferentes épocas y corrientes, que forman un armonioso y original conjunto, que destaca en el paisaje urbano del casco central de Maracaibo.

En la fachada se puede notar una tendencia ecléctica rematada en la parte superior por una baranda balaustrada.

 

 

Cornisas, pilastras, almohadillados, balaustres, arcadas y la división en tres cuerpos de la fachada principal del teatro, tienen un estilo clásico. Mientras que los motivos en espiral dispuestos en los extremos del arco en la fachada principal, y la marquesina de hierro ornamental que define el acceso principal del edificio, son del art nouveau.

Los elementos geométricos de las fachadas laterales son de inspiración art decó. Las romanillas tropicales dispuestas horizontal y verticalmente en los muros laterales, responden al repertorio antillano.

Monumental y tropical

 

 

La edificación está compuesta por dos volúmenes. El primero, de planta rectangular, lo forman el teatro y un nivel más bajo, donde se ubica una sala de descanso y la platea.

El segundo volumen tiene dos niveles, en los que están la antigua sección de fumadores y el restaurante.

El techo es de zinc a dos aguas, con una estructura de cerchas metálicas. Tiene dos niveles más de butacas que suman, con la platea, una capacidad de tres mil personas.

Debido al clima tropical el diseño de su interior incluyó una ventilación cruzada, mediante ventanas y celosías de concreto. El proyecto original tenía un dispositivo de turbinas y ductos ubicados en el sótano, que usaba bloques del hielo para suministrar aire fresco a la sala.

 

Todo el teatro es arte

 

 

En cada espacio del Teatro Baralt se respira la expresión artística. Sus paredes y techos fueron decorados, por el reconocido artista zuliano Antonio Angulo, con motivos art déco. Entre sus obras destacan el plafón pintado al óleo, de más de 500 metros cuadrados, y las pinturas al fresco de las columnas adosadas.

Otro elemento que destaca es el telón de boca, elaborado por el artista español César Bulbena, donado por el gobierno de ese país en 1932.

El piso de la sala baja Sergio Antillano, fue diseñado y elaborado por el artista plástico Francisco Paco Hung, quien tomó como inspiración el mosaico que está en la entrada del teatro.

 

Desde sus comienzos el Teatro Baralt constituyó toda una innovación en el campo de las edificaciones teatrales, tanto desde el punto de vista estructural, como estético y artístico. Esto lo convirtió en un hito urbano de la ciudad de Maracaibo.

Hoy, el Teatro Baralt continúa siendo una centenaria referencia cultural de Maracaibo, símbolo y eje de la expresión artística en la región. Su variada agenda incluye festivales, exposiciones, conferencias, foros, conciertos de música clásica, de tradicionales gaitas y mucho más.

Con información de IAM Venezuela, Maracaibo 24 y IVenezuela Travel


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