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La Iglesia San Antonio de Capayacuar es el templo más antiguo de Monagas

por Haiman El Troudi
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La Iglesia San Antonio de Capayacuar es el templo más antiguo de Monagas

La Iglesia San Antonio de Padua de Capayacuar, reconocida como el templo más antiguo del estado Monagas. Más que una estructura de ladrillo, arcilla y madera para rendir culto, es una de las expresiones más altas del ingenio arquitectónico colonial de Venezuela, así como testimonio vivo de la historia misional, el arte colonial y la identidad cultural del país.

Ubicada en el municipio Acosta del estado Monagas, en la imponente serranía del Turimiquire, su historia se remonta a la fundación misional del pueblo homónimo, el 07 de agosto de 1713, por el fraile capuchino Gerónimo de Muro, con la participación de comunidades indígenas chaimas, caribes y cuacas.

También considerada como uno de los templos coloniales más importantes del oriente venezolano, la Iglesia San Antonio de Padua de Capayacuar, de estilo barroco con elementos neoclásicos, fue declarada Monumento Histórico Nacional, en el año1960, por su gran valor religioso, artístico e histórico.

Fray Gerónimo de Muro llegó en barco a lo que hoy es el estado Sucre

La historia de San Antonio de Capayacuar, también llamado San Antonio de Maturín, se remonta a la época de las misiones capuchinas en la Nueva Andalucía. Su fundador, Fray Gerónimo de Muro, llegó en barco a lo que hoy es el estado Sucre y continuó su misión caminando entre densas vegetaciones, acompañado por indígenas de etnias locales.

Sostiene la tradición oral, que el religioso llegó agotado, con los pies descalzos llenos de llagas, hasta un valle que le ofreció un clima ideal, frondosos árboles frutales, abundante fauna y una explanada adecuada para levantar un templo. Allí plantó una cruz e inició la construcción del templo donde el poblado rendiría culto a Dios. La misión fue bautizada con el nombre de San Antonio de Padua, en honor al santo franciscano de origen portugués.

Los registros históricos indican que, para el año 1721, lo que hoy es San Antonio de Capayacuar ya contaba con unas cincuenta familias indígenas y una primera estructura eclesiástica. Ya en 1745, la aldea había crecido hasta alcanzar cerca de noventa casas, las cuales fueron fabricadas inicialmente con materiales perecederos como paja y cogollo.

La construcción del templo actual fue un esfuerzo conjunto

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La construcción del templo actual fue un esfuerzo conjunto. Para su edificación, el Rey de España de la época donó 100 pesos, mientras que los misioneros aportaron 700 pesos. El levantamiento del templo fue obra del incansable de los indígenas de la primera aldea.

Las obras, que se prolongaron durante varias décadas, culminaron en el año 1794, fecha que quedó inmortalizada en la parte inferior de las ventanas de las torres de la iglesia, en un escrito que todavía puede leerse. Los restos de su fundador, Fray Gerónimo de Muro, reposan en el interior del recinto espiritual.

Un hito relevante en la historia del templo fue la visita realizada en 1799 por el geógrafo y naturalista alemán Alexander von Humboldt, quien, tras recorrer la región, describió a esta iglesia como “la maravilla del país” al destacar su imponencia en medio del paisaje montañoso.

Destaca por alejarse de patrones constructivos tradicionales 

La Iglesia de San Antonio de Padua destaca por alejarse de los patrones de construcción tradicionales de su época, dado el logro de soluciones arquitectónicas ausentes en otros templos nacionales del mismo periodo. Su estilo es una amalgama fascinante de neoclasicismo con sutiles pero significativos elementos barrocos, lo que le otorga una personalidad única en el panorama del patrimonio colonial venezolano.

Resalta la fachada principal poseedora de un notable movimiento visual, logrado por estar retirada respecto a las torres laterales y por dividirse en dos cuerpos enriquecidos con múltiples elementos formales. En el cuerpo inferior, destacan las pilastras de orden dórico que enmarcan la portada, rematada por un frontón entrecortado.

El friso del entablamento está decorado con triglifos que se alternan con soles y rosetones, ejecutados con una mezcla artesanal de arcilla y ladrillo triturado. Además, un claro toque barroco se evidencia en el remate ondulado del frontón triangular y en el carácter de algunas de sus aberturas.

En el segundo cuerpo de la fachada hay pilastras de estilo jónico y pone en relieve la hornacina (nicho) del Santo Patrón. A ambos lados se alzan dos grandes torres simétricas de planta hexagonal, construidas en ladrillo y divididas en tres niveles o cuerpos; ambas poseen puertas en el nivel inferior, campanas en el superior y están coronadas con cruces de hierro.

El templo es un rectángulo con sacristías laterales

 

Respecto a su planta, el templo es un rectángulo de 15.30 metros de ancho por 32 metros de largo, con sacristías laterales que sobresalen de la forma rectangular básica. La cubierta es a dos aguas y está revestida con teja criolla, definiendo cuatro espacios principales.

La original solución interior de la cubierta constituye el ejemplo más novedoso y complejo entre los sistemas de falsas bóvedas de la arquitectura colonial venezolana. En lugar de imitar la falsa bóveda de cañón colgante con armaduras (como se observa en otras iglesias de la región), este templo introduce un sofisticado sistema de bóvedas de aristas.

Tal sistema repite un módulo cuadrado y otro rectangular (equivalente a dos cuadrados), ajustándose entre los muros laterales y las columnas, y arrancando de capiteles toscanos, ménsulas en resalto y arcos gemelos colgantes. Frente al presbiterio, una cúpula sobre pechinas se interpone en este juego de arcos, aristas y superficies curvas, magnificando el espacio sagrado.

Bienes muebles y obras de arte de incalculable valor

 

El interior de la iglesia alberga una colección de bienes muebles y obras de arte de incalculable valor, muchos de los cuales datan de la época colonial y fueron traídos directamente desde España. Entre las imágenes religiosas, destaca la figura principal de San Antonio de Padua, con delicadas facciones y una mirada de profunda tristeza, traída desde Sevilla por el fray Juan de Aragües.

 

Otra imagen del santo patrón se ubica en un nicho exterior sobre la puerta principal, protegida por vidrio, representándolo con traje marrón oscuro y el Niño Jesús en su brazo izquierdo. La colección escultórica incluye una Virgen del Valle esculpida en bronce y procedente de España, una imagen de yeso de la Rosa Mística con ojos de vidrio, una talla colonial de La Dolorosa de 1.56 m. de alto, y un Nazareno de 1.15 m. y una imagen de la Virgen de Coromoto, patrona de Venezuela.

Un elemento arquitectónico-decorativo único son los cuatro ángeles de madera del siglo XVIII que cuelgan del techo con cadenas. Presentan cabello largo hasta los hombros, grandes alas y sostienen una lámpara en la mano derecha; sobre cada (hemiciclo), estos ángeles cargan entre sus manos objetos simbólicos: una casa, una oveja, un violín y un libro, respectivamente.

La plástica y la pintura

La Iglesia San Antonio de Capayacuar es el templo más antiguo de Monagas

La famosa pintura “Cabeza de Vaca”, objeto de una curiosa tradición local

Una parte fundamental de la decoración interna es conformada por la plástica y la pintura. En el ábside se encuentra una pintura de la Santísima Trinidad de colores llamativos y acabado perfecto, junto a una decoración de arabescos y flores en blanco y gris sobre fondo ladrillo. En la cubierta abovedada destacan tres pinturas distintivas: una que representa a los cuatro evangelistas, otra que muestra el bautizo de Jesús en el Jordán, y la famosa “Cabeza de Vaca”.

Esta última, ubicada en el centro del templo en la base interior de la cúpula, representa al evangelista San Lucas acompañado de un buey, y es objeto de una curiosa tradición local: según los pobladores, el pintor logró tal maestría en el ojo del animal que parece que la vaca “siempre te está mirando”, sin importar el ángulo desde el cual se le observe.

Otra obra maestra, aunque lamentablemente en avanzado estado de deterioro, es el cuadro “La Santa Cena”, obra de Lorenzo Rodríguez fechada en 1810. Con dimensiones de 3 metros de alto por 4 metros de ancho, la composición muestra a los 12 apóstoles sentados a la mesa bajo cortinas rizadas, con una iluminación tenue que logra un profundo efecto de misticismo.

Asimismo, se conservan objetos litúrgicos de gran valor sentimental e histórico, como la pila bautismal de mármol gris con incrustaciones negras, donde han sido bautizados casi todos los pobladores de San Antonio desde tiempos remotos. También destaca un sagrario fabricado en España, contemporáneo a la construcción del templo.

Museo Colonial de San Antonio

Entrada al pueblo San Antonio de Capayacuar

Detrás de la sacristía, la iglesia alberga el Museo Colonial de San Antonio, el cual funciona como un espacio de conservación y divulgación del patrimonio religioso, artístico e histórico de la región. Su colección reúne piezas de gran valor documental, entre ellas un arcón de hierro labrado que habría guardado un tesoro robado por el caudillo realista José Tomás Boves, quien lo dejó en un lugar conocido hoy como “Los Caballos”, a su paso por San Antonio, cuando tomó Cumaná.

El museo también posee campanas antiguas, un cofre, imágenes de la antigua iglesia de San Francisco, sumergida en la represa del Guamo y los restos del fraile capuchino Gerónimo de Muro, fundador del pueblo en 1713. Sus piezas permiten comprender la vida religiosa, los oficios, las creencias y las transformaciones experimentadas por San Antonio de Capayacuar a lo largo de más de tres siglos.

La Iglesia San Antonio de Capayacuar es el templo más antiguo de Monagas

La Iglesia San Antonio de Padua de Capayacuar trasciende su función religiosa para convertirse en el eje vertebrador de la identidad cultural del pueblo donde fue construida. Es el escenario principal de las festividades en honor a su santo patrón, cada 13 de junio, donde la fe, la música tradicional y las costumbres locales se entrelazan en una manifestación de devoción que ha perdurado por siglos.

 

Con información de Iglesias de Venezuela, Iglesia y Patrimonio, La Prensa de Monagas

Fotos cortesía de Morales Hidalgo Estudio, Monagas en Línea, Soy de Maturín, Wikipedia


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