En lo profundo del estado Bolívar, Cerro Impacto sigue siendo uno de esos lugares donde se enfrentan la geología, la minería y la conservación. En tal sentido, su importancia no se explica sólo por la ganancia económica que podría generar, sino por su aislamiento extremo y por la fragilidad del entorno selvático que lo rodea.
Descubierto y estudiado de forma preliminar desde 1971, el yacimiento llamó la atención por una combinación poco común de elementos: niobio, bario, estroncio, torio, uranio y tierras raras como lantano, cerio e itrio.
Esta mezcla lo ubicó desde temprano entre los depósitos estratégicos más llamativos del Escudo de Guayana, lo que ahora se ha repotenciado porque el mundo vuelve a poner la mirada sobre los minerales críticos para continuar el desarrollo de la tecnología moderna.
Un yacimiento que no ha sido fácil de leer

Sección transversal idealizada de Cerro Impacto, donde se
señalan 3 de los pozos exploratorios
Cerro Impacto no se presentó como un yacimiento fácil de leer. Las primeras exploraciones encontraron una gruesa capa laterítica que ocultaba la roca fresca y dificultaba la identificación directa del cuerpo mineralizado.
En otras palabras, el valor del cerro no estaba a simple vista, sino escondido bajo una cubierta de alteración tropical que complicó cualquier evaluación rápida. Tal condición explica por qué, a pesar de décadas de interés, Cerro Impacto sigue siendo un depósito poco definido.
La exploración inicial aportó señales fuertes, pero no logró cerrar preguntas básicas sobre el tamaño real del recurso, su continuidad en profundidad ni su verdadera viabilidad económica. El acceso limitado, la ausencia de carreteras y la ubicación remota han mantenido el sitio prácticamente fuera del alcance de una investigación intensiva.
Minerales que encajan con la demanda global de la economía tecnológica

La atención sobre Cerro Impacto ha crecido en los últimos años porque sus minerales encajan con la demanda global de la nueva economía tecnológica. En específico, porque tanto las tierras raras como el niobio son esenciales en la fabricación de imanes, baterías, equipos electrónicos, aleaciones especiales y sistemas de alta precisión.
Eso convierte al remoto cerro en un potencial reservorio de interés estratégico, no sólo para Venezuela, sino también para el mercado internacional. Los estudios revisados señalan que la laterita del cerro está enriquecida en niobio, torio, bario, cerio y otros elementos de interés industrial.
El detalle es clave: no se trata simplemente de una montaña con minerales dispersos, sino de una estructura geológica capaz de concentrar elementos valiosos en un perfil muy particular, producto de procesos prolongados de meteorización tropical.
Un valor científico notable

Escudo Guayanés
Más allá de la posibilidad minera, Cerro Impacto tiene un valor científico notable. Su estudio ayuda a entender cómo se formaron y transformaron algunas de las estructuras más antiguas de la Guayana venezolana en particular y del planeta en general.
También ofrece pistas sobre la relación entre carbonatitas (que son rocas ígneas muy raras compuestas por más de 50 % de minerales carbonatados, formadas a partir de magmas derivados del manto y utilizadas principalmente como fuente de niobio y tierras raras), alteración intensa por clima tropical y acumulación de elementos raros en suelos profundamente evolucionados.
En tal sentido, el cerro funciona como un laboratorio natural. Permite observar cómo actúan los procesos geológicos durante millones de años y cómo un cuerpo mineralizado puede quedar parcialmente oculto por la laterización. Para la geología venezolana, no es un sitio menor: es una pieza que puede ayudar a reconstruir parte de la historia profunda del Escudo de Guayana.
El cerro está ubicado en una zona de selva muy remota

Municipio Cedeño, estado Bolívar.
Cerro Impacto está ubicado en una zona de selva muy remota del municipio Cedeño del estado Bolívar. Sus coordenadas confirman que se trata de un punto alejado de los principales centros urbanos y de la red vial formal.
El relieve de Cerro Impacto se presenta en forma alargada, con orientación norte-sur, y abarca casi 10 km de largo por 2 km de ancho; además, está conformado por tres elevaciones principales: Cerro Norte, Cerro Sur y Cerro Impacto. Se trata de un conjunto de cerros aislados dentro del Escudo guayanés, cerca de la frontera con el estado Amazonas.
Llegar hasta allí no es sencillo, pues su acceso es extremadamente limitado, sin carretera directa y con obstáculos importantes tanto por la cobertura selvática como por la geomorfología del área. En consecuencia, cualquier desplazamiento hacia el cerro depende de tramos fluviales de difícil penetración y, en la práctica, apoyo logístico especializado.
En términos reales, no es un destino de visita común, sino un sitio de exploración geológica al que generalmente se llega en helicóptero, previa planificación técnica y conocimiento del terreno. Esa condición geográfica explica tanto su valor científico como la dificultad para estudiarlo y eventualmente intervenirlo: el aislamiento ha sido, al mismo tiempo, un obstáculo para la exploración y una forma de protección natural del entorno.
Clima muy húmedo y lluvioso

Sección transversal idealizada de Cerro Impacto, donde se
señalan 3 de los pozos exploratorios
El cerro presenta un clima muy húmedo y lluvioso, con precipitaciones que superan en promedio los 3.600 mm al año y sin una estación seca propiamente dicha. Las mediciones preliminares también registran lluvias durante gran parte del día y variaciones marcadas de temperatura entre el día y la noche, que pueden llegar a unos 20 °C.
Las condiciones responden al ambiente del Escudo de Guayana, donde la humedad se mantiene alta y la pluviosidad favorece el desarrollo de una vegetación densa y de tipo bosque húmedo tropical. En Cerro Impacto, ese exceso de agua ha contribuido a la formación de una foresta exuberante, con árboles emergentes de gran altura y una cobertura vegetal muy cerrada.
En términos ambientales, el clima de la zona no sólo define el paisaje, sino también la fragilidad del entorno. La combinación de lluvias intensas, humedad permanente y vegetación abundante es lo que dificulta el acceso al cerro.
Consecuencias más allá de la extracción mineral

Por situarse en una zona selvática remota, con alto valor ecológico y acceso extremadamente difícil, cualquier intento de explotación en Cerro Impacto tendría consecuencias más allá de la extracción mineral, como apertura de caminos, alteración del bosque, presión sobre la biodiversidad y posibles cambios en el equilibrio del territorio.
El interés económico tiene un costo potencial. Por ello, el debate sobre Cerro Impacto no puede reducirse a cuánto mineral hay y cuánto podría producir. También debe preguntarse qué se perdería si se interviene una zona que, en gran medida, sigue siendo pura.
Una decisión pendiente

Cerro Impacto representa una paradoja: abundancia de recursos estratégicos y grandes obstáculos para conocerlos y aprovecharlos de manera responsable. Si en el futuro se confirma su potencial, podría convertirse en un activo geoeconómico importante.
Pero cualquier decisión tendría que apoyarse en estudios serios, planificación ambiental y una visión de largo plazo. Hoy, su mayor valor quizá no esté sólo en lo que puede extraerse del subsuelo, sino en lo que enseña sobre el país: que la riqueza mineral no puede desligarse del territorio, de la ciencia ni de la conservación. Cerro Impacto es, al mismo tiempo, promesa y advertencia.
Con información de ECE Energy Series N°58, Boletín de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat Nº 62, BBC Mundo, Geositios de Chile
Fotos cortesía de Petroleum, Caixa Bank, Revista Pesquisa, BIT Finanzas, Carolina Olivares (Linkedin)
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